domingo, 23 de junio de 2013

Sinceridad 100%

¿Por qué no jugamos a ser sinceros? A decirnos en cada momento lo que pensamos de verdad, aunque se nos haga difícil.


Tengo una amiga que es la sinceridad hecha persona, no tiene el más mínimo problema en decirte si has hecho algo mal, si el chico que te gusta es un completo idiota, tu amiga una pésima amiga o que ese vestido que tanto te encanta te queda de pena. Pues bien, puede que a veces quiera estrangularla con todas mis fuerzas que en el fondo tengo que decir que la admiro. Me cuesta mucho decir lo que pienso por miedo que a la persona que tengo en frente pueda sentarle mal o pueda enfadarse y me encantaría tener su capacidad para que eso me diera igual.

No digo que seamos unos bestias o que no tengamos ningún tipo de tacto, si no que de vez en cuando, cuando algo nos está quemando por dentro lo soltemos. Que cuando algo no nos gusta lo digamos. Porque a veces existe una única oportunidad para decir la verdad o puede que terminemos haciendo algo que no queremos solo por miedo a decir lo que estamos pensando.


Apuesto por la sinceridad como forma de vida. Me gusta que me digan las cosas como son y odio por encima de todo las mentiras. Mis amigas lo saben, si les he propuesto algo y no quieren hacerlo quiero que sea eso lo que me digan no que se inventen un millón de excusas solo porque piensen que es mejor decir eso que un “no me apetece”. Propongo por tanto eso que empecemos a dejar salir nuestra parte más sincera.

Personalmente siempre me encuentro con muchos problemas con una de mis amigas, porque es capaz de hacer cien cosas a la semana que me sientan fatal y yo soy incapaz de decirle ni una. Aunque poco a poco he ido cambiando y ahora por mucho que me cueste me pongo como meta decir la verdad le pese a quien le pese. Que si no quiero hacer algo no lo hago y que si no me gusta tu actitud no me gusta y eso es así.

Los hombres, esto es otra historia. He llegado a la conclusión que tener las cosas claras y decirlas es lo mejor que se puede hacer con ellos. Un amigo me he dicho hace poco que no tienes nada que perder si lo intentas, quiero decir, el no viene de fábrica, tienes que buscar el si. Si alguien te  importa, si alguien te gusta, díselo!!! Nunca sabes lo bueno que te puede traer sincerarte. Porque al final todos buscamos lo mismo sinceridad.

Así que chicos, desde hoy intentad ser un poco más sinceros. Mañana cuando os encontréis ante una situación en la que podéis mentir, callaros o gritar eso que os come por dentro, escoger la tercera opción. Veréis como en vuestro cuerpo aparece una sensación de alivio y de estar haciendo lo correcto.

En la vida no hay lugar para las mentiras.

Sinceramente
Tiffany’s

5 comentarios:

  1. "Apuesto por la sinceridad como forma de vida", ojalá más personas pensaran como tú...

    Os habla alguien que lleva esa frase a su máxima expresión, alguien que, cómo tu amiga, es sincera al 100%.
    Sin embargo, y hablo desde la propia experiencia, la sinceridad es un juego en el que es imposible ganar.

    Nadie quiere saber la verdad, nadie quiere oír en alto lo que en el fondo y en bajito, ya saben... Es difícil decir lo que piensas, porque la otra persona, realmente no quiere saberlo... Tod@s somos más felices en nuestro limbo de fantasia e irrealidad...

    Por eso, la sinceridad está en decadencia, por eso, cada vez menos gente se atreve a jugar, y por eso, yo, con los años, he aprendido a callarme un poquitín más (imaginaros cómo era de antes...)

    Pero como creo que diciendo lo que realmente se piensa, se evitarían muuuuchos comederos de cabeza, yo sigo practicando esta forma de vida, aver si con suerte, se les pega algo a los que tengo alrededor. :)

    Emhorabuena por el blog, ¡seguid así!

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    1. Estoy totalmente de acuerdo contigo se que nadie quiere oir la verdad y es que mas facil vivir en un mundo de mentiras y bien quedas pero yo paso... Creo que nos ahorrariamos muchos malos momentos si fueramos más sinceros entre nosotros.
      Cuando mentimos o simplemente disimulamos a la verdad podemos crear en el otro un una falsas ilusiones o ideas que al
      Final cuasen más disgutos y problemas
      Querida amiga estoy contigo seamos sinceros :)

      Muchas gracias por pasarte espero que te este gustando el blog!!!

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  2. Estoy de acuerdo con el comentario anterior y quiero añadir que, ser sincera me ha traído miradas y contestaciones malas, en mas de una ocasion y más cosas ... pro eso yo, también he aprendido a callarme un poco, pero sinceramente, me cuesta jajajajaja ;)

    http://be-beauti-ful.blogspot.com.es/

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    1. No no es que no hay que callarse es cuestión de saber decir las cosas pero hay que ser sincera :)

      Gracias por tu coment nos pasaremos por tu blog!!!

      Un besito :)

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  3. Pienso que, en este tema, también hay mucha hipocresía.

    Me explico: hay mujeres (y, seguro, también hombres) que exigen sinceridad absoluta en una relación; sin embargo, no son capaces de soportarla. En realidad, no hay tal hipocresía, sólo que a menudo nos imaginamos que la verdad es más fácil de llevar de lo que, en realidad, es.

    Pongo algún caso, para que me entendáis mejor. La chica, que exige sinceridad por encima de todo, le pregunta a su chico cuál es su ideal de mujer: "¿Cómo te gustan las mujeres?". El chico, que se huele un buen marrón, intenta eludir la cuestión: "A ver, cielo, a mí me gustas tú". La chica, insiste: "No, venga, dime". Después de insistir mucho, el chico se sincera: "Pues a mí me gustan las chicas con curvas, que no sean gordas, pero que tengan donde agarrar, etc. etc. etc.". La chica, que es muy delgada, se ralla, y todo se empieza a tambalear: que si no soy de tu tipo, que si no soy suficiente para ti, etc. Un drama más serio de lo que parece.

    Otro caso, y paro. El chico recibe un mensaje de una ex-amiga (que no ex-pareja), el único mensaje en años, por cierto; además se trata de un mensaje muy interesado: quiere consejo de cara a unos trámites académicos. El chico se lo comenta a su novia: "Oye, que me ha escrito tal". La chica, un tanto insegura, se ralla: porque mírala, porque le gustas, porque no sé qué, etc. El chico, como puede, la intenta tranquilizar; y, después de una mala tarde, con malas caras, lo consigue. El chico, temiéndose lo peor, respondió a la ex-amiga (con el consentimiento, claro, de su novia), simplemente para asegurarse de que no volvía a insistir; pensó: "Mira, le digo todo lo que sé, que no le puedo ayudar en nada más, y que me deje en paz". ¿Qué ocurre? ¡Exacto! Al día siguiente, la ex-amiga vuelve con otro mensaje, en el cual -por cierto- no sólo le agradece al chico la ayuda prestada, sino que incluso -¡horror!- le dice de quedar un día para tomar algo. El chico piensa: "Si mi novia me la ha montado con un primer mensaje, en apariencia inofensivo; ¡cómo no se pondrá con un segundo mensaje, en el que además hay una oferta para una posible cita!". El chico sabe que no es para tanto, que -además- la oferta no es tal, sino una manera típica de despedirse; pero también sabia que su novia no lo va a ver así, y que va a haber más movida. ¿Qué hace? Un tanto pragmático, decide no hablarle a su novia de este segundo mensaje, porque quiere evitar otra tarde de malas caras tanto a él como a su novia.

    En resumen: ¿cómo ser honesto, sincero, cuando la verdad va a causar daño a quien quieres? A veces, las "mentiras piadosas" parecen la mejor opción, aunque -generalmente- todo termina saliendo a la luz y, al final, es peor.

    Para terminar, diré que una relación sólo puede levantarse sobre la sinceridad cuando realmente hay comprensión, y la comprensión escasea mucho. ¿Comprensión? Sí, y comprender no es fácil, porque exige ponerse en la piel del otro, aceptar sus cambios de humor, sus rarezas, sus debilidades, sus sorpresas (no siempre agradables), sus necesidades cambiantes, etc. En suma, no juzgar, sino entender, y ayudar cuando sea necesario.

    ¡Un saludo!

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