viernes, 21 de junio de 2013

Hablar de sexo sin tapujos

Últimamente están de moda los libros eróticos, hablar de sexo sin tapujos, sin miedos. Hablar del sado, del intercambio de parejas. Comentar con las amigas en pleno bar el uso de esposas, bolas chinas, antifaces y que de repente para todas la corbata tenga un nuevo significado.


Lo confieso, soy una lectora empedernida sin gustos definidos. Desde los Pilares de la Tierra hasta El Imperio Final, llamarme friki si queréis lo tengo asumido, pasando por Los príncipes azules también destiñen. Vamos, que no hay por donde cogerme. La razón de esto es que me dejo guiar por las recomendaciones de cualquiera de mi alrededor y como todos tenemos gustos diferentes al final pasa lo que pasa. Y así fue como hace unos meses llego a mis manos la famosa trilogía  "50 sombras de Grey".


Como prácticamente todo el planeta sabe se trata de un libro un tanto subidito de tono y por cierto best- seller sobre todo entre el público femenino. Hecho que escandalizó a algunas personas ya que por lo visto que las mujeres lean, hablen de sexo abiertamente y que además lo admitan aún parece un escándalo en pleno siglo XXI. En fin, acabo de encontrar el tema para un futuro post.

Volviendo al libro admito que me gustó mucho aunque tengo una amiga que devoró el primero, le gusto el segundo y ni terminó el último. Por eso de que aumentase el amor pero disminuyese el sexo.

Bien, pues hace tan solo una semanas guiándome por otra recomendación me hice con el libro " Pídeme lo que quieras ", por cierto escrito por una española aunque se haga llamar Megan Maxwell. Y chicas, si sois como mi amiga este es vuestro libro, ya que deja a la altura del betún a "50 sombras de Grey" ¿Cómo explicarlo? Digamos, aunque realmente no es un decir ya que es totalmente cierto, que en la página 3 ¡en la 3! ya aparece la primera escena de sexo.

En Grey se habla sobre todo del sado , aquí el tema principal es el practicar sexo con otras parejas o con otra persona de forma individual.

Para mí lo sorprendente de este tema, que seguro que aunque es ficción para el común de los mortales es una realidad para algunos, es el hecho de que se acuestan con parejas que conocen y con amigos de su propio círculo. Es decir, hoy se acuestan con una pareja y al día siguiente se van tranquilamente los cuatro y el hijo de ellos a un restaurante a comer.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque el libro me hizo pensar, a la vez que ponerme como una moto para que mentiros, consiguió que surgieran en mí varios interrogantes.

Cuando pregunto a mis amigos, tanto chicas como chicos, si les gustaría hacer un trío prácticamente el 80% de ellos me dicen que "sí" sin dudarlo ni un momento, aunque todos rápidamente matizan "pero jamás con mi pareja"

Y ahí va mi pregunta ¿En el hipotético caso de que os introdujerais en este mundo seriáis capaces de acostaros con personas que siguieran formando parte de tu vida cotidiana al día siguiente?

Cuando todos dicen sí al hacer un trío pero no con su pareja creo que es por la simple razón, al igual que por eso existe el termino "cuernos", de la búsqueda de la exclusividad y el miedo a que prefieran a esa tercera persona antes que a ti.

Ya volviendo a la ficción, en el caso de que te acuestes con otra pareja puedo entender la capacidad de convivir con ellos aun habiendo practicado sexo ¿Quién no tiene algún amigo con el que ha tenido mas que tonteos y con el que hoy en día tan siquiera existe tensión sexual? Ahora claro, el hecho de que tu pareja , aunque sea por decisión tuya, se acueste con el guaperas, atlético, partizado y soltero de oro de tu grupo lo veo un imposible. No me creo que exista tal nivel de seguridad como para no dudar de que no intentará repetir esa experiencia pero sin ti y sin que tu tengas conocimiento de ello, no me creo que en esa pareja no surjan los celos y que al final por culpa de ellos la relación se deteriore y llegue a su fin.

Así que este es el tema de hoy ¿Creéis que esto seria posible en la realidad o mas bien creéis que se trata de un libro erótico y de ficción?

Con cariño y un poco acalorada, Amelie. 


No hay comentarios:

Publicar un comentario