domingo, 30 de junio de 2013

Mis "dones"

Hoy os voy a hablar de mis dos “dones”. Se supone que todos tenemos una habilidad especial para algo ¿no?, lo que pasa es que tendemos a pensar que tiene que ser una habilidad especial para algo bueno. Pues no. Mis dos dones rompen con esto.


DON NÚMERO UNO: Radar de gilipollas
Este es el don que creo que debería empezar a explotar. Soy capaz de entre millón y medio de hombres señalar al único gilipollas que se encuentre en la sala, básicamente será el que me guste a mí. Y claro yo luego me pregunto cómo es que sigo sola, cuando la respuesta es tan fácil  “bonita eliges a los hombres con el c***”.
Soy un atrapador de idiotas, prepotentes, mujeriegos y demás despojos humanos que pululan por nuestra sociedad. Me gusta siempre lo peor de lo peor o por lo menos lo que más problemas me va a traer. No me van las historias simples claro está. Alguien da problemas, seguro que a mi termina por gustarme.
Mis amigas me lo dicen que no se elegir a los hombres, pero es que no lo hago de forma consciente, yo no veo esos defectos que para todos son súper visibles hasta que ya es demasiado tarde. Así acabo en relaciones que no conducen a nada o que no me hacen ningún tipo de bien o con tipos que pasado el tiempo solo me producen vergüenza ajena.

DON NÚMERO DOS: Casamentera inintencionada
Chicos del mundo que estéis deseando encontrar pareja y no lo logréis, conocedme, salid conmigo y tiempo y todo solucionado. De hoy para mañana conoceréis a la mujer de vuestros sueños. No hace falta que me lo agradezcáis.
Sí chicas sí, soy la mujer transición. Soy esa chica con la que todo hombre se da cuenta de que quiere una relación, lo único que falla es que no es conmigo. Soy el paso entre follarse a todo lo que se mueve y una relación estable. Si ayudo a sentar la cabeza pero oye que no consigo que sea conmigo.
Puede que os parezca raro, pero es así, de los tíos con los que he estado no puede contar con los dedos de la mano los que después de dejarlo conmigo se han echado novia y ale que tan felices que son ahora. ¿Lo mejor de todo? Que lo nuestro se acabó porque no estaba preparados para una relación, faltaba por añadir,, “contigo”. Da igual lo mujeriego que fuera el hombre es cuestión, lo lejos que estuviera de tener una relación, que después de pasar por mis manos, cae enamorado.
Y esto lleva siendo así desde el primer chico con el que estuve. Es como una pequeña maldición o bendición para los hombres, según como se miré. Me lo tomo a risa la verdad pero bueno no deja de joder bastante no ser la elegida. No dejas de preguntarte por qué y sobre todo cuando va a cambiar esta suerte. Además nunca suele pasar el suficiente tiempo como para olvidar del todo a esa persona así que empeora aun más.

Mientras me decido o no a explotar mis dos dones, que yo creo que me pueden solucionar el futuro, no el amoroso claro está, tendré que conformarme con pensar que seguro no soy la única con dones especiales.

¿Verdad?


Tiffany’s

jueves, 27 de junio de 2013

La importancia del sexo en las relaciones, a tres bandas

¿Qué lugar ocupa el sexo en las relaciones de pareja? ¿Qué porcentaje dirías que ocupa en la tuya? ¿Funciona una relación basada sólo en el sexo? ¿Y una carente totalmente de ello? Estas son nuestras posturas al respecto en un nuevo 'A tres bandas'.


Amor. Fidelidad. Comprensión. Sinceridad. Sexo. Cariño. Más amor.

Estos son algunos de los ingredientes para que una relación funcione pero ¿Qué lugar ocupa o tiene que ocupar el sexo? Tengo amigas para las que el sexo es uno de los pilares fundamentales, más de un 70% de una relación. Por otra parte conozco alguna que otra para las que el sexo no es importante, sólo un mero complemento. 

¿Qué opino yo? Pues ni una cosa ni la otra. Y no es que no me quiera mojar, como me podríais reprochar. Al fin y al cabo Aristóteles sitúa la virtud en el punto medio ¿no? El sexo es importante en una relación pero yo no le daría una importancia mayor a un 70%. En realidad no me gusta hablar de porcentajes. De pequeña detestaba que me preguntaran que lugar ocupaba en mi corazón cada uno de los miembros de mi familia: '¿A quién quieres más a tu abuelo a tu abuela?' '¿Quién es el número uno?' y más preguntas de ese tipo me sacaban de quicio.

A lo que iba. El sexo es uno de los ingredientes que tiene que tener una relación para que funcione pero una relación no sólo es sexo. Al igual que una tortilla de patata no se basa sólo en la patata o sólo en el huevo. 

Sí.Existen relaciones de pareja basadas sólo -o fundamentalmente - en el sexo y relaciones  en las que el sexo no está siquiera presente pero son relaciones incompletas y abocadas al fracaso. Seguro que, como yo, conocéis a alguna pareja que rompió su relación por culpa del sexo. Por ser lo único que tenían en común -una mera atracción-, por no entenderse en la cama o incluso parejas en las que el sexo estaba completamente ausente.

Resumiendo: el sexo es importante pero lo es al igual que el amor, la fidelidad, el cariño, el entendimiento, la compresión... Sin esa pata, la silla cojea. Sin huevos la tortilla ya no es tortilla.



Sandy

Sexo, sexo, sexo ,sexo, sexo. Siempre se dice que los chicos no hacen mas que pensar en ello, pero admitamos que nosotras también lo hacemos solo que tendemos a no decirlo y dejar que el tópico siga existiendo.

A mi entender el sexo es importante, muy importante, pero no el ingrediente principal de una relación.

No podría hablar de un porcentaje porque las relaciones son complejas y están formadas por cientos de palabras:confianza, fidelidad, apoyo, amor, sinceridad...me parece imposible decidir un porcentaje para la importancia del sexo.

Pero sí, es importante. Al fin y al cabo el sexo es lo que diferencia a un amigo de una pareja, aunque  a la vez el sexo no diferencia a una pareja de un "amigo con derecho a roce". Este ejemplo explica como el sexo es importante pero no el centro de una relación.

Para mi, aunque sea importante el sexo no puede ser la razón principal para empezar  o  finalizar una relación. Así que a todas esas parejas o en proceso de ello que tengan dudas porque no  se acaban de compenetrar en la cama !a practicar!. Con el tiempo vas conociendo a tu pareja y tu pareja a ti y aunque al principio pueda ser un desastre después solo puede ir a mejor.

Creo que otra palabra muy importante y directamente relacionada con el sexo es la atracción. Es el umbral del sexo. Soy de las que piensa, porque lo vivo así,  que no solo depende de lo que ves, de lo que te entra por los ojos. Espero no ser la única, si es así por favor firmad y mostrad al mundo que no soy tan rarita como yo a veces pienso. 
En mi caso, mi pareja aunque en un principio ni era "mi tipo" ni sentía una atracción, según fue pasando el tiempo esa atracción fue en aumento !no sé ni como explicarlo!. No se trató de un momento, una actitud...sino mas bien un cúmulo de todo ello. Hasta un punto que es el día de hoy que lo veo y me derrito y cuando me besa se podría decir que llego a no ser dueña de mi misma.

Para finalizar y como conclusión: el sexo es importante, pero aunque necesario no es el ingrediente principal.  Y ya como consejo personal recordaros que nadie nace aprendido y que la practica hace la perfección, así que !a practicar!. Dudo que alguien se oponga a ello.

Con cariño, Amelie.


Y ahora es cuando yo quedo muy mal ¿no?

Para mi el sexo es fundamental en una relación. Si no hay comunicación todos estaremos de acuerdo en que la relación no tiene futuro, pues bien si el sexo es malo o inexistente tampoco, al final terminará haciendo aguas. Las cosas son así la atracción es necesaria y el sexo también para que una pareja funcione. 

Y hablando de atracción, tengo conocidas que dicen que la atracción llega con el tiempo. Para mi no. Para mi la atracción es instantánea y física, puede incrementarse con el tiempo pero no nacer de la nada. Si no me atraes hoy es muy difícil que si lo hagas mañana, igual que si las tres primeras veces el sexo no me ha gustado es casi imposible que lo haga a la cuarta. Y sin atracción y sin sexo satisfactorio para mi no hay pareja posible. No quisiera que al final uno de los dos terminara por buscar lo que le falta en otro sitio. Y es que al final los humanos necesitamos contacto físico con otros humanos y que además nos guste. No creo en la posibilidad de una pareja sin sexo ni de una pareja sin compatibilidad sexual. 

Y no solo creo que se importante compenetrarse en las relaciones si no también tener un apetito sexual similar. Si tu eres muy activo y tu pareja no o al revés termina por ser un problema y uno de los dos acabará frustrado. Ser compatibles en la cama es imprescindible para toda relación. No es lo único por supuesto, de sexo no se vive pero sin él tampoco. 

Yo me he encontrado en los dos extremos, en una relación basada solo en sexo y una en la que el sexo despareció del menú. Fracaso y fracaso. Por eso creo que el sexo tiene gran importancia, porque ser similar en ese aspecto te da muchos puntos a favor. 

Para mi no es una cuestión de práctica como dice nuestra querida Amelie, para mi es una cuestión de que hay gente que no es compatible sexualmente si aun así deciden arriesgar, ánimo y al toro por os digo que os espera buena. 

Lo siento pero para mi el sexo es un 80% de la relación :P


Tiffany's

martes, 25 de junio de 2013

El poder de las mujeres

'Las mujeres tenemos un poder enorme. Algunas somos conscientes de ello, y otras no pero es algo innegable. Dos mujeres enfrentadas son como huracanes que arrasan todo a su paso y, a la vez, dos mujeres unidas pueden constituir una fortaleza inquebrantable y lograr cosas aparentemente imposibles.'


Hoy quiero compartir con todas vosotras -y vosotros también - una experiencia que me ha hecho reflexionar. Hace unos meses- no me acuerdo muy bien por qué- rondó en la cabeza de unas amigas y en la mía propia participar en la Carrera de la Mujer. Yo no soy nada deportista. Siempre digo que a mi no me gusta el deporte pero al deporte tampoco le gusto yo demasiado. No he corrido en mi vida pero al tratarse de una cita solidaria quería aportar mi granito de arena y compartir con mis amigas una tarde diferente. 

El día de la carrera el ambiente era increíble  6.000 mujeres vestidas de rosa recorriendo las calles por una gran causa. Se deberían hacer cosas así más a menudo. Estaba un poco acojonada, la verdad. 5 kilómetros corriendo para una chica que no ha corrido en su vida dan miedo. O, al menos, respeto. Sí, lo importante es participar y se pueden hacer caminando pero yo quería intentarlo.

Madres con carricoches, niñas pequeñas, chicas con sus mascotas, abuelas, madres, sobrinas, tías, nietas, amigas. Todas esas mujeres, aunque pueda sonar cursi, me dieron fuerzas. Todas estábamos allí apoyando una misma causa y estábamos haciendo algo grande.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque me recordó dos cosas muy importantes que quiero compartir con vosotras:

1. Las mujeres tendemos a pisotearnos, a hacernos mal, a enfrentarnos las unas a las otras. No digo que las mujeres 'seamos malas' como he oído a muchos hombres pero sí que es verdad que cuando creamos enemistades podemos ser incluso crueles. La carrera de la mujer me recordó que juntas es más fácil. Que apoyándonos las unas a las otras podemos conseguirlo. Podemos hacer algo grande. Podemos hacernos oir, podemos conseguir ayuda para las mujeres con cáncer, podemos ayudar a una amiga a superar una ruptura, podemos romper barreras...¡podemos hacer tantas cosas!

2. Tenemos que creer en nosotras mismas. Sí, tú, cree en tí. Yo no daba un duro por mi cuando cruce la linea de salida. Y corrí los 3 primeros kilómetros seguidos. Y acabé la carrera en 37 minutos. No está nada mal para una principiante ¿no? Se suele decir que si tu no te quieres ¿quién te va a querer? Pues con la confianza pasa lo mismo. Los demás no confiarán en ti si tu te menosprecias. Y nosotras lo valemos.

Hoy va por todas las mujeres con cáncer. Estamos con vosotras. Y va por tí. Y también por mi. Por todas las mujeres.


Sandy

domingo, 23 de junio de 2013

Sinceridad 100%

¿Por qué no jugamos a ser sinceros? A decirnos en cada momento lo que pensamos de verdad, aunque se nos haga difícil.


Tengo una amiga que es la sinceridad hecha persona, no tiene el más mínimo problema en decirte si has hecho algo mal, si el chico que te gusta es un completo idiota, tu amiga una pésima amiga o que ese vestido que tanto te encanta te queda de pena. Pues bien, puede que a veces quiera estrangularla con todas mis fuerzas que en el fondo tengo que decir que la admiro. Me cuesta mucho decir lo que pienso por miedo que a la persona que tengo en frente pueda sentarle mal o pueda enfadarse y me encantaría tener su capacidad para que eso me diera igual.

No digo que seamos unos bestias o que no tengamos ningún tipo de tacto, si no que de vez en cuando, cuando algo nos está quemando por dentro lo soltemos. Que cuando algo no nos gusta lo digamos. Porque a veces existe una única oportunidad para decir la verdad o puede que terminemos haciendo algo que no queremos solo por miedo a decir lo que estamos pensando.


Apuesto por la sinceridad como forma de vida. Me gusta que me digan las cosas como son y odio por encima de todo las mentiras. Mis amigas lo saben, si les he propuesto algo y no quieren hacerlo quiero que sea eso lo que me digan no que se inventen un millón de excusas solo porque piensen que es mejor decir eso que un “no me apetece”. Propongo por tanto eso que empecemos a dejar salir nuestra parte más sincera.

Personalmente siempre me encuentro con muchos problemas con una de mis amigas, porque es capaz de hacer cien cosas a la semana que me sientan fatal y yo soy incapaz de decirle ni una. Aunque poco a poco he ido cambiando y ahora por mucho que me cueste me pongo como meta decir la verdad le pese a quien le pese. Que si no quiero hacer algo no lo hago y que si no me gusta tu actitud no me gusta y eso es así.

Los hombres, esto es otra historia. He llegado a la conclusión que tener las cosas claras y decirlas es lo mejor que se puede hacer con ellos. Un amigo me he dicho hace poco que no tienes nada que perder si lo intentas, quiero decir, el no viene de fábrica, tienes que buscar el si. Si alguien te  importa, si alguien te gusta, díselo!!! Nunca sabes lo bueno que te puede traer sincerarte. Porque al final todos buscamos lo mismo sinceridad.

Así que chicos, desde hoy intentad ser un poco más sinceros. Mañana cuando os encontréis ante una situación en la que podéis mentir, callaros o gritar eso que os come por dentro, escoger la tercera opción. Veréis como en vuestro cuerpo aparece una sensación de alivio y de estar haciendo lo correcto.

En la vida no hay lugar para las mentiras.

Sinceramente
Tiffany’s

viernes, 21 de junio de 2013

Hablar de sexo sin tapujos

Últimamente están de moda los libros eróticos, hablar de sexo sin tapujos, sin miedos. Hablar del sado, del intercambio de parejas. Comentar con las amigas en pleno bar el uso de esposas, bolas chinas, antifaces y que de repente para todas la corbata tenga un nuevo significado.


Lo confieso, soy una lectora empedernida sin gustos definidos. Desde los Pilares de la Tierra hasta El Imperio Final, llamarme friki si queréis lo tengo asumido, pasando por Los príncipes azules también destiñen. Vamos, que no hay por donde cogerme. La razón de esto es que me dejo guiar por las recomendaciones de cualquiera de mi alrededor y como todos tenemos gustos diferentes al final pasa lo que pasa. Y así fue como hace unos meses llego a mis manos la famosa trilogía  "50 sombras de Grey".


Como prácticamente todo el planeta sabe se trata de un libro un tanto subidito de tono y por cierto best- seller sobre todo entre el público femenino. Hecho que escandalizó a algunas personas ya que por lo visto que las mujeres lean, hablen de sexo abiertamente y que además lo admitan aún parece un escándalo en pleno siglo XXI. En fin, acabo de encontrar el tema para un futuro post.

Volviendo al libro admito que me gustó mucho aunque tengo una amiga que devoró el primero, le gusto el segundo y ni terminó el último. Por eso de que aumentase el amor pero disminuyese el sexo.

Bien, pues hace tan solo una semanas guiándome por otra recomendación me hice con el libro " Pídeme lo que quieras ", por cierto escrito por una española aunque se haga llamar Megan Maxwell. Y chicas, si sois como mi amiga este es vuestro libro, ya que deja a la altura del betún a "50 sombras de Grey" ¿Cómo explicarlo? Digamos, aunque realmente no es un decir ya que es totalmente cierto, que en la página 3 ¡en la 3! ya aparece la primera escena de sexo.

En Grey se habla sobre todo del sado , aquí el tema principal es el practicar sexo con otras parejas o con otra persona de forma individual.

Para mí lo sorprendente de este tema, que seguro que aunque es ficción para el común de los mortales es una realidad para algunos, es el hecho de que se acuestan con parejas que conocen y con amigos de su propio círculo. Es decir, hoy se acuestan con una pareja y al día siguiente se van tranquilamente los cuatro y el hijo de ellos a un restaurante a comer.

¿Por qué os cuento todo esto? Porque el libro me hizo pensar, a la vez que ponerme como una moto para que mentiros, consiguió que surgieran en mí varios interrogantes.

Cuando pregunto a mis amigos, tanto chicas como chicos, si les gustaría hacer un trío prácticamente el 80% de ellos me dicen que "sí" sin dudarlo ni un momento, aunque todos rápidamente matizan "pero jamás con mi pareja"

Y ahí va mi pregunta ¿En el hipotético caso de que os introdujerais en este mundo seriáis capaces de acostaros con personas que siguieran formando parte de tu vida cotidiana al día siguiente?

Cuando todos dicen sí al hacer un trío pero no con su pareja creo que es por la simple razón, al igual que por eso existe el termino "cuernos", de la búsqueda de la exclusividad y el miedo a que prefieran a esa tercera persona antes que a ti.

Ya volviendo a la ficción, en el caso de que te acuestes con otra pareja puedo entender la capacidad de convivir con ellos aun habiendo practicado sexo ¿Quién no tiene algún amigo con el que ha tenido mas que tonteos y con el que hoy en día tan siquiera existe tensión sexual? Ahora claro, el hecho de que tu pareja , aunque sea por decisión tuya, se acueste con el guaperas, atlético, partizado y soltero de oro de tu grupo lo veo un imposible. No me creo que exista tal nivel de seguridad como para no dudar de que no intentará repetir esa experiencia pero sin ti y sin que tu tengas conocimiento de ello, no me creo que en esa pareja no surjan los celos y que al final por culpa de ellos la relación se deteriore y llegue a su fin.

Así que este es el tema de hoy ¿Creéis que esto seria posible en la realidad o mas bien creéis que se trata de un libro erótico y de ficción?

Con cariño y un poco acalorada, Amelie. 


martes, 18 de junio de 2013

Ni somos Sandy, ni cambiaremos a Danny Zuko

La historia se repite una y otra vez. Chica buena conoce a chico malo. Chico malo se enamora de chica buena y chico malo se vuelve tierno, fiel y perfecto para ella. ¿Realidad o ficción? ¿Puede un chico malo cambiar por amor?



Admítelo. Tú también has estado enamorada/colada/pillada/encaprichada de un chico malo. A todas nos ha pasado alguna vez. Desde ese chico con el que nos peleábamos en el colegio, hasta el malote del instituto. Incluso en las películas y series nos encantan. ¿Quién le diría que no a James Dean?

Las mujeres tenemos debilidad por los chicos malos. Y, con ello, cometemos dos errores. El primero, enamorarnos de ellos. De su punto macarra, de su sonrisa pícara, de su seguridad… Y el segundo y más grave: creemos que podemos cambiarles.

Pesamos que nosotras seremos la definitiva, la que les salve, con la que tomarán el camino correcto. Pero no. Los chicos malos no cambian, ni siquiera por amor. ¿Si no lo han hecho con las anteriores por qué lo van a hacer contigo? ¿Si han puesto los cuernos a todas las demás por qué te iba a ser fiel a ti? ‘Porque soy especial para él’, ‘ porque está enamorado’,  ‘porque soy la definitiva’ son alguna de las respuestas que nos damos para autoconvencernos pero la realidad es bien distinta: Ni somos Sandy, ni cambiaremos a Danny Zuko.

Ayer Grease cumplió 35 años. 35 años después y seguimos siendo igual de ingenuas.  Danny Zuko cambia por amor pero Sandy también cambia en sus empeños para conquistarle: se agujerea las orejas, empieza a fumar y deja a tras su look de niña buena. Quizás esté equivocada y los chicos malos sí pueden cambiar, no lo sé. De lo que sí estoy segura es que nosotras no debemos cambiar por ellos. Si de verdad te quiere te aceptará tal y como eres  (Supongo que esto se lo habréis oído más de una vez a vuestras madres.  Hagámosles caso esta vez).

Las películas están cargadas de finales felices pero, desgraciadamente el cine no es extrapolable a la vida. Mi experiencia y la de mis amigas me dice que el que es infiel, lo será siempre. El que siempre ha sido un cabrón no dejará de serlo y los chicos malos no cambian. Ojalá esté equivocada.

¿Creéis que los chicos malos pueden cambiar? ¿Conocéis a alguno que lo haya hecho? ¿Cuáles son vuestros chicos malos preferidos en la ficción?

Soltera y sin Danny Zuko


Sandy

domingo, 16 de junio de 2013

Ese día... limbo emocional

Realmente no tengo muy claro de que os voy a hablar hoy. No sé a lo mejor solo vengo a plasmar aquí un poquito de la mierda que me llena durante las últimas semanas la cabeza porque estoy agotada y harta de escucharme a mí misma y necesito desahogar y quiero hacerlo con vosotros. 

Quiero hablaros de un día que lo cambia todo. Es el día en que te levantas y te das cuenta de que ya no lloras, de que ya no te enfadas, de que las cosas duelen de un modo distinto. Es el día en el que decides que te sientas, que te sientas y que no piensas moverte. Que desde este exacto segundo la vida, por lo que a ti se refiere, puede continuar moviéndose que tú no vas a hacer nada por ella. Es el día en el que te das cuenta de que ya no quieres luchar. Es el peor día de cuantos has vivido porque te sorprendes a ti mismo sin fe y sin esperanzas. Si chicos, realmente llega un día en el que dejas de intentar que las cosas sean como quieres porque tras años intentándolo no has conseguido nada. 

Desde ese día lloras sin lágrimas, ríes sin ganas y vives sin ilusiones. Y ya lo dice la canción “la vida es un baile de ilusiones y el que no baila está muerto” Y en cierto modo te sientes así, te sientes vivo pero un poco muerto. Te sientes triste pero te sientes alegre, te sientes que  no te sientes, que no te entiendes, que no reacciones. Las cosas dejan de sorprenderte, las malas digo, porque las buenas te reviven segundos. 

Te das cuenta de que perder a alguien ya no duele, o sí, pero es rutina. Es tú día a días y como tal lo vives, como cuando sale el sol y vuelve a irse. Lo ves a diario, no lo ves raro, lo asumes, lo aceptas y convives con ello. Es tu vida, es la vida, es así. ¿Y tú qué puedes hacer? Si ya lo has intentado y no has conseguido nada, si te has empeñado en luchar con la vida y la muy hija de puta te ha ganado. No es que estés deprimido, no es que esté deprimida, hay quien dice que incluso me ve más feliz que nunca, y puede que sea cierto, yo no me siento mal. Es que ya no siento, bueno sí, pero no… siento apatía, siento aburrimiento, siento que todo me da igual, siento que la vida seguirá pasando me empeñe yo en lo que me empeñe, que ella tiene su ritmo, su camino y que yo no pinto. Siento que las cosas llegarán sin mi ayuda, siento que se irán por el mismo camino. Así que me siento. 

Hablo del día en el que aceptas que las cosas se acaban y dejas de buscarles porque, hablo del día en el que te vuelves un poco más cínica, si es que ya lo eras poco. Es ese día en el que las historias de los demás empiezan a darte igual, en el que tu cabeza se desconecta e incluso le molestan las estupideces que te cuentan. Hablo del día en el que ya no te escuchas ni a ti, porque hasta eso te da pereza. Y hablo de la pereza, porque en mi vida había sentido tanta, no física, físicamente estoy más activa que nunca, pereza psicológica y sentimental. Hablo de cuando conocer gente es lo último que quieres hacer en esta vida, porque la vida 
precisamente te ha enseñado que al final quien vino se irá y tú ya te ahorras el camino. Hablo de cuando dejas de intentar las cosas porque ya no les encuentras sentido. De cuando sientes que puedes adivinar el futuro porque las estadísticas te dicen que si las cien primeras veces algo salió mal lo hará la ciento uno. Ese día en el que dejas de creer en las personas, en la bondad y en amor, cualquier forma de amor que no sea el amor propio.  Te hablo de cuando pensar cuesta, no porque duela, sino porque tu cerebro pasa, ¿darle vueltas? ¿para qué? Eso nunca ha solucionado nada. Hablo de cuando por primera vez te conviertes en pasota tú que siempre te has preocupado de todo. 

Hablo de ese día en el que te levantas y te acuesta de forma monótona, ese día en el que se acabaron tus historias y aun así te sientes feliz. Hablo del día en el que no entiendes lo que sientes o a lo mejor es que ya no sientes. 

Tal vez no tenga ningún sentido nada de lo que os he contado o a lo mejor hay una sola persona que siente lo que digo, que lo entiende y que lo comparte. No lo sé, simplemente deseaba contaros los extraños que pueden ser los días y lo complicados que podemos llegar a ser. 


Desde el limbo emocional. 

Tiffany’s 

viernes, 14 de junio de 2013

Sé la mejor versión de ti mismo

Porque todos tenemos defectos y a todos nos gustaría cambiar algo de nosotros mismos. Ese es el  tema de este post y algunas formas de como conseguirlo.


Algunos de nosotros querríamos ser mas constantes, menos dormilones, más optimistas, menos vergonzosos, tener menos pronto y un gran etc. Por cierto, si alguno considera que no tiene ningún defecto, ahí lo tienes: creerte perfecto.

Lo primero para conseguir cambiar y alcanzar una mejor versión de ti mismo es querer cambiar. Perdón por el subrayado y la negrita pero cuando digo querer es querer de verdad, esto es como dejar el tabaco o ponerte a dieta. Sabes que el tabaco es malo para la salud y si te pones a dieta es porque no te sientes a gusto contigo mismo pero como realmente no quieras conseguirlo, no seas tú y no otros los que querrían que dejases de fumar o perder peso, jamás lo conseguirás.

Todos tenemos defectos pero algunos de ellos no nos importan y consideramos que forman parte de nosotros mismos, en cambio otros nos gustarían que desaparecieran. Así que aquí van mis consejos:



- Mañana es hoy. Miles y miles de veces pensamos o decimos "mañana empiezo". Mañana me acuesto antes para andar menos cansado todo el día, mañana empiezo a madrugar para ponerme a estudiar, mañana llamo a ese familiar sí o sí, mañana mañana y mañana pues mal, mal y mal. Al final al dejarlo para mañana solemos fracasar y al día siguiente repetir esas frases. Conclusión, ese "mañana" jamás llega y seguimos siendo como somos y pensando en ser diferentes. Así que para y si es posible hazlo ahora, hazlo hoy, empieza ya.



- Convertir impulso en decisión.  Según un estudio si eres capaz de parar 20 segundos ante un impulso conseguirás tomar una decisión.
Cuántas veces suena el despertador y aunque la noche anterior, en esos momentos de lucidez junto a la almohada ya al final del día cuando nos arrepentimos de no haber hecho los que nos prometimos a nosotros mismos y nos juramos y perjuramos ser diferente al día siguiente, volvemos a actuar igual. La historia se repite y acabas apagando de nuevo el maldito reloj mientras piensas " solo 5 minutos más" , cuando abres el ojo de nuevo ya han pasado dos horas y has vuelto a perder tu mañana.
Así que justo en eso consiste, cuando hagas algo por impulso aún sabiendo que no es lo correcto para 20 segundo y piensa. Si aun así sigues realizando el comportamiento que consideras un defecto en ti, entonces tendrás doble razón para sentirte mal porque acabas de convertir un impulso o costumbre en una decisión.

- Vergonzosos. Si te consideras una persona demasiado vergonzosa o introvertida y te gustaría cambiar aquí va mi consejo. Aprende a decir sí. Yo soy lo contrario pero tenia muchas amigas más bien vergonzosas, digo tenia porque todas han cambiado. ¿Cómo? "Obligándolas" a decirme que si. Yo hacía un plan con otro grupo de gente al que ellas no conocían , las invitaba y solían decir que no. Llegó un punto en que me cansé y al final conseguí que se diesen cuenta de que se lo pasaban genial y que nadie las comía (como solía decirles yo). Ahora con el paso del tiempo se han acostumbrado a andar siempre con gente diferente y a conocer a gente nueva y aunque a lo mejor siguen pasándolo un poco mal en un primer momento, son mucho menos introvertidas y se apuntan sin tener que insistir a cualquier bombardeo.


- Objetivos. Márcate objetivos, marca si los cumples o no y como con los niños pequeños prémiate o castígate por ello. Ya somos mayorcitos y por suerte o desgracia nuestros padres pasan de nosotros y ahora sí que todo depende de ti mismo. Así que si lo has intentado todo y tienes poca fuerza de voluntad marca esos objetivos diarios y comprueba si los cumples o no.


- Cuéntaselo a alguien. El problema de esto es como cuando haces dieta, se lo cuentas a tu madre, un día te la saltas y de repente solo oyes "ya estamos, luego te quejas, mucho vas a adelgazar así " y claro aunque sabes que tiene razón te molesta. Así que si eres de los que no llevas que te digan, aunque sea verdad, que no estas cumpliendo lo que habías dicho mejor chitón.

- Pensar más de lo debido. Nos encanta, nos encanta el masoquismo, nos encanta darle vueltas a todo, nos encanta adelantarnos a lo que nos va a ocurrir. Tenemos el don de adivinar el futuro y  a raíz de un acto, frase, una simple palabra !qué digo! a veces hasta nos sobra con una mirada, somos capaces de predecir qué va a pasar. Y claro si eres de las que ven el vaso mas vacío que lleno, en tu mente ya te montas la peor catástrofe de los últimos tiempos y ya que estamos para qué sufrir cuando pase (si es que pasa), para qué perder el tiempo. Yo empiezo a sufrir ya,  ahora , que para eso estoy dándole vueltas.

Uf, uf y uf. En estos casos la única solución creo que es mantener la mente ocupada. Intentar estar siempre rodeada de gente y cuando llegue el temido momento de irse a la cama o de tener que estar en casa, buscar algo que te entretenga y que no permita utilizar nuestra capacidad de multitarea. Leer un libro, jugar a algo que requiera realmente concentración, ver una serie que de verdad te guste y capte toda tu atención. Algo que consiga anular tu capacidad de pensamiento e imaginación. Se que es muy muy difícil, pero si al menos lo consigues un tiempo tal vez todo se solucione antes de que tú crees tu trágico e irreal final.

Hay muchos tipos de personas y millones de defectos. Solo deciros que lo importante es estar a gusto con uno mismo, que si tú no eres como imaginabas que serias, si no te gustas a ti mismo en algunos aspectos y quieres cambiar, puedes hacerlo. Ánimo, cambia, mejora y conviértete en la persona que realmente quieres ser. Al final eso que tanto te cuesta cambiar , eso que tú consideras defecto y que quieres que no forme parte de ti, eso que estas haciendo para conseguir que desaparezca y que a día de hoy te supone un sobre esfuerzo con la práctica y constancia acabará convirtiéndose en un simple hábito pasando a formar parte de un mejor tú. 

Estos son solo algunos casos y consejos , si tú ya has cambiado o tienes alguna otra idea no dudes en contárnosla.

Con cariño, Amelie.

martes, 11 de junio de 2013

El arte de pasar de todo

¿Nunca habéis deseado que nada os afectase? ¿Poder ignorar un problema o adversidad en un momento determinado? ¿Nunca habéis querido, aunque sea por un momento, poder simplemente ‘pasar de todo’?



La vida es maravillosa e inexplicablemente complicada. Nos enfrentamos a problemas cada día. Pequeños baches o piedras enormes que hacen que caminar por nuestro particular sendero sea algo complicado. A veces algo más que ‘complicado’. Más cerca de jodido, que de complicado. Por eso, en ocasiones, dan ganas de apretar el interruptor de la conciencia, de la angustia, de todo lo que mueve nuestra cabecita loca. Esto es lo que le pasó el otro día a mi amiga Ana.

Ana tenía un par de asignaturas pendientes. La semana pasada le dieron las notas a ella y a los compañeros que se examinaron de las mismas materias. Dejó una de las asignaturas y se sentía terriblemente mal porque su esfuerzo no se había visto recompensado. Había estudiado mucho y no podía dejar de pensar en ello. ‘Ojalá pudiera dejar que no me afectara. Ojalá pudiera pasar de todo como él’- decía. Se refería a uno de sus compañeros que también había suspendido. La diferencia estribaba en que a él el suspenso ‘le resbalaba’.

‘Piénsalo bien, en ¿serio querrías poder pasar de todo?’ – le pregunté.  Esta pregunta también os la hago a vosotros. Y a mí misma.

Cuando nos enfrentamos a un problema o dificultad – un examen que nos sale mal, una relación que se acaba, una tarea que no podemos llevar a cabo en nuestro trabajo…- cuando algo nos sale mal a veces queremos simplemente desaparecer o desearíamos que no nos afectase. Pero meditarlo durante dos segundos. Pasar de todo no es una opción.

Sin el lunes no existirían el viernes ni el sábado, sin el último ¿qué sería del primero? Si no lamentásemos los días malos,  no valoraríamos los días buenos. Y si no nos tomamos en serio la vida ¿qué sería de nosotros?

Es bueno preocuparse y meditar nuestros fallos – sin volvernos paranoicos, claro está. Eso refleja que nos preocupamos del curso de nuestras decisiones y de la forma de nuestros actos y, en definitiva, que nos preocupamos de vivir nuestra vida. Hay días mejores y días peores, problemas que parece que no se van a acabar nunca pero también alegrías. 

La vida es maravillosa e inexplicablemente complicada
¿De verdad desearías poder ‘pasar de todo?


Sandy

domingo, 9 de junio de 2013

Os presento a mi mala suerte

Me he puesto a escribir esto mientras observo mi móvil. El pobre murió ayer y cuando lo miraba mientras su pantallita se ponía en negro para no encender nunca más solo podía pensar ¿Tenemos un límite de mala suerte? Es decir, llega un momento en el que ya no podemos tener más mala suerte y tiene que empezar a pasarnos cosas buenas. O lo que está siendo una tónica general en mi último año va a seguir así eternamente.

Todo empezó en julio del año pasado, el día en que me dijeron que mis sueños tendrían que esperar hasta este septiembre para hacerse realidad y que mis deseos de largarme de aquí me los iba a tener que comer si o si. Creo que cuando salí a la calle ese día me miró un congreso entero de tuertos porque desde entonces soy la mala suerte hecha persona.

De amores os hacéis una idea de cómo me encuentro por todo lo que escribo así que no pienso profundizar más en ello. Relación que toco relación que jodo. Eso es así, aceptado está, sigo adelante.

Son las demás cositas las que me preocupan, las que me hacen pensar que debería ir a pasarme el agua o a una bruja o algo de esto que me quite el mal de ojo. O tatuarme un trébol de cuatro hojas en el culo a ver si así me cambia un poco la suerte, porque a este paso es probable que pase al grupo de la gente a la que le ha caído un rayo.

Por empezar mi desahogo con algo voy a hacerlo con mi móvil. 2 iPhone en el último año, el tercero espero que venga ahora y que se quede por Dios. Es la historia de mi vida, os lo rompo, o los pierdo o me los roban… creo que el mundo me manda señales para que no tenga móvil pero yo no las entiendo.

Hablando de tecnología quiero que sepáis que este ordenador desde el que os escribo y que también ha llegado a mi vida en este último año, ha decidido que quiere reconocer todos los Wifis del mundo menos el de mi adorada casa por lo que tengo un portátil imposible de portar.



Eso por no hablar de que mi correo electrónico decide fallar justo el día que tengo que enviar mi curriculum para un trabajo y notificarme el error de envío al Spam por lo que tarde más de una semana en verlo y adiós a mi oportunidad. Nada que las tecnologías no me quieren…

En el último año he desarrollado un miedo atroz a los planes, a hacerlos quiero decir. Entre viajes que nunca llegan a hacerse, visitas que nunca llego a recibir, quedadas que se cancelan, todo lo que me hace un mínimo de ilusión tiene un 90 por ciento de posibilidades de no llevarse a cabo. Así que yo ya no planeo nada, paso, voy al día a día y procurando no ilusionarme mucho.

Lo mejor de todo es que nunca he creído en la buena ni en la mala suerte, las cosas suceden como tienen que suceder eso es todo, pero claro llegados a este punto empiezo a plantearme si hay algo más allá. Si es posible que estemos gafados, que la mala suerte esté durmiendo a nuestro lado y no la oigamos roncar. Y si es así, ¿la podemos controlar? ¿la podemos cambiar? ¿Qué hacemos? Yo estoy dispuesta a bañarme desnuda en aguas heladas si hace falta o a cubrirme el cuerpo con todas las esencias de no sé qué y no sé cuánto que se os ocurra, pero que mi suerte cambie ya.

Dicen que la suerte son rachas, que un día el viento cambia de lado y la fortuna te sonríe… ya… pues chicos que queréis que os diga a mí como mínimo este año debería tocarme la lotería, encontrar al hombre de mis sueños y vivir en una playa con cocoteros.


Espero vuestros remedios :)

Tiffany's


jueves, 6 de junio de 2013

La vida está llena de cambios (Parte I)

Dudas y más dudas a lo largo de nuestra vida. Miedo a lo desconocido. Miedo a elegir. Miedo a equivocarnos. Es decir, miedo a los cambios.


Esta última semana al menos hemos tenido tres comentarios de personas que acababan de terminar el instituto y que vivían un momento lleno de dudas y miedos.
Miedo a no tener la nota suficiente para entrar en la carrera deseada, miedo a equivocarse en su elección ,miedo a perder las amistades...en realidad es nada más y nada menos que miedo al cambio.

Todos tenemos miedo a los cambios y por suerte o desgracia creo que viviremos cambios a lo largo de toda nuestra vida.

Hoy hablaré de esas personas que aunque aun no son veinteañeras están apunto de serlo y que al fin y al cabo tienen un  miedo que nosotras tuvimos o que aún sufrimos.

A los 18 te encuentras con uno de los mayores cambios de tu vida, acabas una etapa para empezar una totalmente diferente y desconocida. Vivimos el cambio del instituto a la universidad.

Alguno no sabemos que estudiar, otros lo tienen clarísimo pero implica marchar de su ciudad, algunos se van a pesar de sus miedos y otros por razones económicas o personales tienen que cambiar su sueño.

Algunos empiezan una carrera y al año lo dejan, otros decidieron dejar de estudiar ya en el colegio y luego se arrepintieron. Algunos tienen clara su vocación y al empezar a estudiar se dan cuenta de que la realidad no era lo que ellos esperaban.
Para todos vosotros va dedicado este post.

Hablando ya de realidades y de casos cercanos:

- Mi amigo Miguel dejó de estudiar a los 16. A los 20 decidió que quería tener el bachiller, así que se apuntó al bachiller nocturno. Allí encontró su pasión y decidió empezar a estudiar geología. A día de hoy es el segundo de su promoción y adora su futura profesión

- Mi amigo Marcos empezó químicas, tras dos años se dio cuenta de que eso no era lo suyo y en vistas a opositar para intentar entrar en la categoría B, en la que exigen una carrera, decidió hacer magisterio. A día de hoy no se imagina haciendo otra cosa que no sea dar clase.

- Mi amiga Sara, una loca de los animales, también decidió dejar los estudios. Tiempo después se arrepintió y a día de hoy está terminando el bachiller nocturno. Está un poco perdida y aunque no tiene ya 18 años está en un momento de su vida en el que no sabe que camino tomar. Yo apuesto porque acabará siendo una gran veterinaria.

Lo que quiero decir con todos estos ejemplos es que nunca es tarde.Que si os equivocasteis la vida sigue y aun estáis a tiempo de rectificar.Que nunca sabréis donde encontrareis vuestra pasión , como le paso a Marcos. Que con esfuerzo todo se consigue y aunque ahora estáis en un mar de dudas todo se solucionará.

Chic@s de 18, decidir, arriesgar y acertar. Y sino tranquilas equivocaros y decidir de nuevo.



A nivel personal y hablando de amistades solo os diré que aunque sufráis grandes cambios si ocurren tal vez sea porque tenían que ocurrir.Tal vez esa amistad realmente no era como vosotras pensabais.
En esta nueva etapa encontrareis personas increíbles que pueden que pasen a formar parte de vuestra vida para siempre, conseguiréis mantener amigos de la infancia y tal vez perderéis otros.



En el colegio o instituto es fácil no perder el contacto y mantener una amistad porque sí o sí ves a tus amigos 8h al día. Al empezar la universidad todo cambia, no solo por la distancia , por hacer vidas distintas y por tener que esforzarte para cuadrar horarios y sacar tiempo para todos tu grupos de amigos, sino porque la gente cambia y tu también. Citando una frase de W.Somerest Maugham "No somos las mismas personas que el año pasado, tampoco lo son aquellos a los que amamos. Es extraordinario que, cambiando, podamos seguir amando al alguien tras el cambio", creo que lo deja muy claro.


Lo único que os diré es que tranquilos, que aunque todo parezca un desastre y por supuesto duela que algunas personas desaparezcan, las personas que al final queden a tu lado son las que merecerán al pena. Porque al fin y al cabo la gran diferencia entre la familia y los amigos es que a los segundos los puedes elegir.

Así que ánimo, ir sin miedo , pisad fuerte y dejar huella.


Pensándolo bien, los 18 no son tan diferentes a los veintitantos ¿verdad?

Con cariño, Amelie.


martes, 4 de junio de 2013

Declaración de amistad




Todas tenemos una amiga madre, que nos cuida a su manera, que nos da los mejores consejos y que tiene los pies en la tierra

Todas tenemos una amiga cabra loca, que dónde va, va la fiesta, para la que la que siempre es primavera y los ligues ya ni siquiera los cuenta

Todas tenemos una amiga que de buena, es tonta, sobre la que caen las bromas –con cariño, claro.

Todas tenemos una amiga ego, que se pone a ella como prioridad y cuyos problemas –aunque sean pequeños- siempre son los más importantes.

Todas tenemos una amiga&sunovio, que ella y su pareja son un pack, que su tiempo libre en realidad es sutiempolibre&eldesunovio, que si no queda con él, quedará contigo

Todas tenemos una amiga zen, que va a su bola y vive en su mundo, que tiene mensajes tuyos sin contestar porque no se ha dado ni cuenta, que no sabe ni en qué día vive

Todas tenemos una amiga a distancia con la que nos comunicamos, sí, pero que casi no vemos y cuando la vemos parece que hablamos ayer

Pero ¿sabéis que? Yo las quiero mucho a todas. Quiero mucho a mi amiga madre, aunque a veces me diga cosas que no quiero oír. Quiero mucho a mi amiga cabra loca a pesar de que a veces me hace pasar vergüenza. Quiero mucho a mi amiga la buena e inocente aunque a veces den ganas de pegarle un buen tortazo a ver si espabila. Quiero incluso a mi amiga ego. También quiero a mi amiga, sí a esa que a veces cancela un plan por quedar con su novio o que lo trae a una ‘noche de chicas’. Quiero a mi amiga zen aunque parezca que esté en otro mundo o incluso en otra galaxia. Y quiero a mi amiga a distancia aunque esté lejos.

Las quiero a todas ellas. Porque a pesar de sus defectos están ahí cuando se las necesita. Siempre lo han estado.

Hoy va por mis amigas y por las tuyas también: ¡Viva una de las mejores relaciones que existe!, ¡VIVA LA AMISTAD!


Sandy



domingo, 2 de junio de 2013

Somos dolor


¿Cuántas veces tienen que romperte el corazón para que deje de doler?



Hablo de ese dolor físico que llega incluso a dejarte sin aliento pero hablo sobre todo del dolor emocional. De esas heridas que van llenando tu alma y que se reabren cuando menos lo esperas.

Cuando empiezas a montar en bici te caes y te vuelves a caer y llega un momento en el que te acostumbras al dolor y logras ignorarlo y levantarte. Y ¿por qué no pasa lo mismo en el amor? Esta vez no hablo solo del amor entendido como pareja si no de las relaciones personales en general. ¿Cuánto debemos soportar hasta que nuestro corazón se acostumbre y nos permita levantarnos en el acto?

Considero, para mi desgracia, que no he tenido nada de suerte en el amor y no me ha ido mucho mejor en la amistad. No tengo dedos en las manos ni valor en el alma para contar toda la gente que ha decidido que estaba mejor sin mí en su vida.

Amigos, incluso muy cercanos, que ahora son desconocidos por calle. Parejas que terminaron incluso antes de empezar. Pérdidas al fin y al cabo que me han roto un poco por dentro. Dolores, que por muy atrás en el tiempo que se encuentre, aun en noches muy frías escuecen como el primer día. He caído un montón de veces y de todas me he vuelto a levantar y sin embargo no logro acostumbrarme a tocar el suelo emocional. Siguen doliendo con la misma fuerza y me atrevería a decir que incluso más.

He descubierto que el corazón, al contrario que mis rodillas al dar los primero pasos encima de una bicicleta, no se hace más fuerte no se acostumbra al dolor, si no que se vuelve débil, inseguro, asustadizo. Con cada viaje al fondo sufre más.

El dolor acumulado nos lleva a un estado standby por decirlo así, a un estado en el que nos detenemos en la acera de la vida por miedo a tropezar al siguiente paso. En el que conocer gente nueva no es una alegría es un pequeño dolor de cabeza y una ligera angustia que te lleva, sin poder remediarlo, a pensar por dónde llegará la próxima puñalada.

Trato de ser positiva y optimista con la vida y dejar el pasado donde está porque alguien me dijo alguna vez que la única función del pasado es quedarse atrás, pero vaya como pesa.

El dolor marca nuestros pasos y nuestra forma de enfrentar la vida, pero hemos de pensar que todo en algún momento tiene que cambiar, que nuestros lastres algún día se soltarán. Aprovechemos los momentos de impasse afectivo de nuestras vidas para fortalecer nuestro pequeño corazón.  

Tiffany's