¿Nunca habéis deseado que nada os afectase?
¿Poder ignorar un problema o adversidad en un momento determinado? ¿Nunca
habéis querido, aunque sea por un momento, poder simplemente ‘pasar de todo’?
La vida
es maravillosa e inexplicablemente complicada. Nos enfrentamos a problemas cada
día. Pequeños baches o piedras enormes que hacen que caminar por nuestro
particular sendero sea algo complicado. A veces algo más que ‘complicado’. Más
cerca de jodido, que de complicado. Por eso, en ocasiones, dan ganas de apretar
el interruptor de la conciencia, de la angustia, de todo lo que mueve nuestra
cabecita loca. Esto es lo que le pasó el otro día a mi amiga Ana.
Ana
tenía un par de asignaturas pendientes. La semana pasada le dieron las notas a
ella y a los compañeros que se examinaron de las mismas materias. Dejó una de
las asignaturas y se sentía terriblemente mal porque su esfuerzo no se había
visto recompensado. Había estudiado mucho y no podía dejar de pensar en ello. ‘Ojalá
pudiera dejar que no me afectara. Ojalá pudiera pasar de todo como él’- decía.
Se refería a uno de sus compañeros que también había suspendido. La diferencia
estribaba en que a él el suspenso ‘le resbalaba’.
‘Piénsalo
bien, en ¿serio querrías poder pasar de todo?’ – le pregunté. Esta pregunta también os la hago a vosotros.
Y a mí misma.
Cuando
nos enfrentamos a un problema o dificultad – un examen que nos sale mal, una
relación que se acaba, una tarea que no podemos llevar a cabo en nuestro
trabajo…- cuando algo nos sale mal a veces queremos simplemente desaparecer o
desearíamos que no nos afectase. Pero meditarlo durante dos segundos. Pasar de
todo no es una opción.
Sin el
lunes no existirían el viernes ni el sábado, sin el último ¿qué sería del
primero? Si no lamentásemos los días malos,
no valoraríamos los días buenos. Y si no nos tomamos en serio la vida
¿qué sería de nosotros?
Es
bueno preocuparse y meditar nuestros fallos – sin volvernos paranoicos, claro
está. Eso refleja que nos preocupamos del curso de nuestras decisiones y de la
forma de nuestros actos y, en definitiva, que nos preocupamos de vivir nuestra
vida. Hay días mejores y días peores, problemas que parece que no se van a
acabar nunca pero también alegrías.
¿De
verdad desearías poder ‘pasar de todo?
Sandy

Sí, por momentos sí. Si pudiera firmar para pasar 5 minutos al día de todo lo haría. Hay cosas que superan a las personas, no hay más.
ResponderEliminarBut, I see your point ... :)
Yo, si te soy sincera Ana también firmaría poder desconectar durante 5 minutos al día. Totalmente. No creo que eso sea malo. Lo malo es 'pasar de todo' como filosofía de vida.
ResponderEliminarMuchas gracias por pasarte!! Un beso