martes, 11 de junio de 2013

El arte de pasar de todo

¿Nunca habéis deseado que nada os afectase? ¿Poder ignorar un problema o adversidad en un momento determinado? ¿Nunca habéis querido, aunque sea por un momento, poder simplemente ‘pasar de todo’?



La vida es maravillosa e inexplicablemente complicada. Nos enfrentamos a problemas cada día. Pequeños baches o piedras enormes que hacen que caminar por nuestro particular sendero sea algo complicado. A veces algo más que ‘complicado’. Más cerca de jodido, que de complicado. Por eso, en ocasiones, dan ganas de apretar el interruptor de la conciencia, de la angustia, de todo lo que mueve nuestra cabecita loca. Esto es lo que le pasó el otro día a mi amiga Ana.

Ana tenía un par de asignaturas pendientes. La semana pasada le dieron las notas a ella y a los compañeros que se examinaron de las mismas materias. Dejó una de las asignaturas y se sentía terriblemente mal porque su esfuerzo no se había visto recompensado. Había estudiado mucho y no podía dejar de pensar en ello. ‘Ojalá pudiera dejar que no me afectara. Ojalá pudiera pasar de todo como él’- decía. Se refería a uno de sus compañeros que también había suspendido. La diferencia estribaba en que a él el suspenso ‘le resbalaba’.

‘Piénsalo bien, en ¿serio querrías poder pasar de todo?’ – le pregunté.  Esta pregunta también os la hago a vosotros. Y a mí misma.

Cuando nos enfrentamos a un problema o dificultad – un examen que nos sale mal, una relación que se acaba, una tarea que no podemos llevar a cabo en nuestro trabajo…- cuando algo nos sale mal a veces queremos simplemente desaparecer o desearíamos que no nos afectase. Pero meditarlo durante dos segundos. Pasar de todo no es una opción.

Sin el lunes no existirían el viernes ni el sábado, sin el último ¿qué sería del primero? Si no lamentásemos los días malos,  no valoraríamos los días buenos. Y si no nos tomamos en serio la vida ¿qué sería de nosotros?

Es bueno preocuparse y meditar nuestros fallos – sin volvernos paranoicos, claro está. Eso refleja que nos preocupamos del curso de nuestras decisiones y de la forma de nuestros actos y, en definitiva, que nos preocupamos de vivir nuestra vida. Hay días mejores y días peores, problemas que parece que no se van a acabar nunca pero también alegrías. 

La vida es maravillosa e inexplicablemente complicada
¿De verdad desearías poder ‘pasar de todo?


Sandy

2 comentarios:

  1. Sí, por momentos sí. Si pudiera firmar para pasar 5 minutos al día de todo lo haría. Hay cosas que superan a las personas, no hay más.

    But, I see your point ... :)

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  2. Yo, si te soy sincera Ana también firmaría poder desconectar durante 5 minutos al día. Totalmente. No creo que eso sea malo. Lo malo es 'pasar de todo' como filosofía de vida.

    Muchas gracias por pasarte!! Un beso

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