Hoy os voy a hablar de mis dos “dones”. Se supone que todos tenemos una habilidad especial para algo ¿no?, lo que pasa es que tendemos a pensar que tiene que ser una habilidad especial para algo bueno. Pues no. Mis dos dones rompen con esto.
DON
NÚMERO UNO: Radar de gilipollas
Este
es el don que creo que debería empezar a explotar. Soy capaz de entre millón y
medio de hombres señalar al único gilipollas que se encuentre en la sala, básicamente
será el que me guste a mí. Y claro yo luego me pregunto cómo es que sigo sola,
cuando la respuesta es tan fácil “bonita
eliges a los hombres con el c***”.
Soy
un atrapador de idiotas, prepotentes, mujeriegos y demás despojos humanos que
pululan por nuestra sociedad. Me gusta siempre lo peor de lo peor o por lo
menos lo que más problemas me va a traer. No me van las historias simples claro
está. Alguien da problemas, seguro que a mi termina por gustarme.
Mis
amigas me lo dicen que no se elegir a los hombres, pero es que no lo hago de
forma consciente, yo no veo esos defectos que para todos son súper visibles hasta
que ya es demasiado tarde. Así acabo en relaciones que no conducen a nada o que
no me hacen ningún tipo de bien o con tipos que pasado el tiempo solo me
producen vergüenza ajena.
DON
NÚMERO DOS: Casamentera inintencionada
Chicos
del mundo que estéis deseando encontrar pareja y no lo logréis, conocedme,
salid conmigo y tiempo y todo solucionado. De hoy para mañana conoceréis a la
mujer de vuestros sueños. No hace falta que me lo agradezcáis.
Sí
chicas sí, soy la mujer transición. Soy esa chica con la que todo hombre se da
cuenta de que quiere una relación, lo único que falla es que no es conmigo. Soy
el paso entre follarse a todo lo que se mueve y una relación estable. Si ayudo
a sentar la cabeza pero oye que no consigo que sea conmigo.
Puede
que os parezca raro, pero es así, de los tíos con los que he estado no puede
contar con los dedos de la mano los que después de dejarlo conmigo se han
echado novia y ale que tan felices que son ahora. ¿Lo mejor de todo? Que lo
nuestro se acabó porque no estaba preparados para una relación, faltaba por
añadir,, “contigo”. Da igual lo mujeriego que fuera el hombre es cuestión, lo
lejos que estuviera de tener una relación, que después de pasar por mis manos,
cae enamorado.
Y
esto lleva siendo así desde el primer chico con el que estuve. Es como una
pequeña maldición o bendición para los hombres, según como se miré. Me lo tomo
a risa la verdad pero bueno no deja de joder bastante no ser la elegida. No
dejas de preguntarte por qué y sobre todo cuando va a cambiar esta suerte. Además
nunca suele pasar el suficiente tiempo como para olvidar del todo a esa persona
así que empeora aun más.
Mientras
me decido o no a explotar mis dos dones, que yo creo que me pueden solucionar
el futuro, no el amoroso claro está, tendré que conformarme con pensar que
seguro no soy la única con dones especiales.
¿Verdad?
Tiffany’s
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