Cuando su tiempo se detiene, se para desde ahora y hasta siempre. En cambio el tuyo sigue.
Esto ocurrió hace mas o menos una semana, razón por la que a pesar de tener ya un post preparado no fui capaz de publicarlo.
Como siempre, desde hace un mes, mi móvil a las 5 de la tarde decide dejar de funcionar. Ojalá ese día hubiese sido diferente. Llegan las 10 de la noche, acabo de llegar a casa, estoy en la habitación cuando suena el teléfono. Al cogerlo escucho la voz de mi tía, "que bien llama para felicitarme porque ayer se le olvido" pensé yo. Pero no, "me pasas con tu madre" dice, así que aprovecho para volver a la habitación y cambiarme. Desde allí aunque no escucho las palabras noto un tono de preocupación en la voz de mi madre. Me dirijo al salón esperando a que termine de hablar por teléfono mientras comento con mi padre que algo ha pasado. Tan solo queda saber el qué y a quién.
Entra en el salón, me mira y me dice "Luis ha fallecido". "¿Luis?¿Qué Luis?". "Tu Luis Amelie, el del pueblo, tu amigo de la infancia. Las primas te han hablado por el whatsapp desde hace horas, al ver que no contestabas han decidido llamar por si acaso no lo habías visto".
En ese momento lo único que haces es no creerlo, corres hasta la habitación cargas y maldices la patata de móvil que tienes y solo quieres entrar y ver que no te han hablado, que es mentira. Pero de nuevo tu deseo no se cumple, es verdad.
¿Que haces en ese momento? cada uno de los amigos reaccionamos de una manera. En mi caso cogí el móvil y empecé a llamarles uno a uno. Algunos ya lo sabían, otros se estaban enterando por mi. Si lo pienso ahora no sé como fui capaz de comunicar eso, de llamarles y decirles Luis ha fallecido. Algunos se quedaban en shock, otros lloraban sin poder ni hablar y una amiga llego a decir que si estaba de broma. A lo que solo pude contestar que como iba a bromear con algo así.
Llega el momento de irse a dormir y te das cuenta que lo único que haces es dar vueltas y llorar con un sentimiento extraño que parece que te aprieta y ahoga por dentro. Al despertar y tras ver que no ha sido una pesadilla te queda afrontar el día. Te mandan un mensaje y te dicen que el entierro será esa tarde. Rapidamente llamas a esos amigos que tienen casi 5 horas de viaje, pero que a pesar de ello quieren y necesitan estar allí, porque si no salen ya sabes que no llegarán.
Llamas al trabajo, consigues que te den el día y llamas a tu amiga la única que también vive en tu comunidad para realizar un viaje al pueblo demasiado pronto, un viaje que desearías no estar haciendo.
Llegas allí y cualquier cosa que te hubieras imaginado no se parece a la realidad, esta es aun peor. Ves a tus amigos, a una de tus mejores amigas y también mejor amiga de él destrozada, ves a su familia y al final a todo el pueblo y pueblo vecinos. Y aún así quieres seguir sin creerlo y temes lo que vendrá después.
Acaba el día, marchamos los últimos y regresamos a nuestra casa. Nosotros sí sabiendo que él no. Pasan los días y aunque él no formaba parte de tu rutina te das cuenta de que no eres la misma y tu alrededor preocupado intenta hacer que vuelvas a ser tú sin saber muy bien como.
Ya ha pasado una semana y la situación es un poco diferente, antes estabas fatal con algún que otro momento de mejora, a veces hasta forzados intentando que esos ojos llenos de preocupación que te observan en todo momento se relajen un poco al verte sonreír. Ahora estas "bien" aun siendo consciente todo el rato de lo que ha pasado, sintiendo ese "noseque" ahí dentro y en algunos momentos por algo en concreto te da un bajón. Por esa canción que te recuerda a él, por ese chiste que un día contó o simplemente por ese amigo que como no te sabes la letra de una canción te la dice antes de tiempo, ese es uno de lo últimos momentos vividos que tuve con él.
Ahora estamos todos juntos a pesar de estar a km de distancia entre nosotros. Nos llamamos, nos mandamos whatsapps y somos conscientes que de aquí a un tiempo cada vez que nos juntemos será difícil. Que llegará su cumple y nos daremos un tortazo, que llegaré el verano y notaremos que nos falta algo, que nos falta un todo, que nos falta él.
Siempre decimos que este blog es para hablar de nosotras , de nuestras experiencias, vivencias y esta semana a mi me ha tocado vivir esa.
Si alguno de vosotros está en esta situación o ha vivido algo parecido creo que la clave es "Tiempo". Creo que poco a poco con el apoyo de la familia y de todo nuestro alrededor acabaremos superando esto, por supuesto sin olvidarle jamás. Luis formó y formará siempre parte de nuestra vida. Tenemos que seguir adelante, porque nuestro reloj no se va a parar. Nuestros estudios, nuestros compromisos, nuestra familia, el resto de nuestras amistades siguen ahí. No podemos estancarnos. Ni pudimos ni podemos hacer nada, no tenemos ese poder. Tenemos que vivir, por nosotros y por él.
Con cariño, Amelie.