domingo, 20 de octubre de 2013

Y que le guste cocinar

Llegar a casa después de un duro día de trabajo sin ganas de meterme en la cocina ni a beber y encontrarme a mi chico, con las mangas remangadas y la cara roja por el calor, a los fogones. Tal vez no me deis la razón pero yo le pido matrimonio en ese exacto momento.

Requisito número uno para ser el hombre de mis sueños, que te guste tanto cocinar como a mí y es que podría pasarme los domingos enteros metida en la cocina, haciendo mil cosas. Porque cocinar mi relaja y me encantaría que a mi pareja le encantara. No sabría explicaros que veo en la cocina que hace que le dé tanta importancia s encontrar un hombre que comparta mi pasión. O tal vez sea eso pasión, encuentro en el arte de cocinar una especie de seducción, de conquista, de pasión, puede haber algo más terriblemente delicioso y excitante que compartir una fondee de chocolate con tu pareja.

Vale sí chicas, lo admito, Chocolat me ha hecho mucho daño, pero es que creo que solo el sexo y la comida consiguen desatar nuestros bajos instintos. Y es que al fin y al cabo que es lo único que nos permitimos incorporar a nuestros juegos íntimos, comida y lo sabéis. A lo mejor no está tan lejos la relación entre que el alguien te gane por el estómago y luego por otras cosas.

Un hombre que conquiste mi estómago va a tener muchas posibilidades de conquistarme a mi entera, esto no quiere decir que con hacerme una rica cena vaya a caer rendida a tus pies pero sí que te mire con buenos ojos. Olvidaros de los restaurantes, de los cines, de los paseos a la luz de las velas, que todo eso está muy bien, pero si podéis impresionar a vuestra chica con vuestras dotes culinarias, adelante. Si sois un desastre absteneros que el resultado será pésimo.


Ya lo decían nuestras abuelas que a los hombres se les conquista por el estómago y como a los hombres a las mujeres. Mi debilidad son los cocinillas, ala ya está ya lo he dicho.  

Tiffany's

jueves, 17 de octubre de 2013

Se detuvo el reloj

Cuando su tiempo se detiene, se para desde ahora y hasta siempre. En cambio el tuyo sigue.



Esto ocurrió hace mas o menos una semana, razón por la que a pesar de tener ya un post preparado no fui capaz de publicarlo. 

Como siempre, desde hace un mes, mi móvil a las 5 de la tarde decide dejar de funcionar. Ojalá ese día hubiese sido diferente. Llegan las 10 de la noche, acabo de llegar a casa, estoy en la habitación cuando suena el teléfono. Al cogerlo escucho la voz de mi tía, "que bien llama para felicitarme porque ayer se le olvido" pensé yo. Pero no, "me pasas con tu madre" dice, así que aprovecho para volver a la habitación y cambiarme. Desde allí aunque no escucho las palabras noto un tono de preocupación en la voz de mi madre. Me dirijo al salón esperando a que termine de hablar por teléfono mientras comento con mi padre que algo ha pasado. Tan solo queda saber el qué y a quién.

Entra en el salón, me mira y me dice "Luis ha fallecido". "¿Luis?¿Qué Luis?". "Tu Luis Amelie, el del pueblo, tu amigo de la infancia. Las primas te han hablado por el whatsapp desde hace horas, al ver que no contestabas han decidido llamar por si acaso no lo habías visto".

En ese momento lo único que haces es no creerlo, corres hasta la habitación cargas y maldices la patata de móvil que tienes y solo quieres entrar y ver que no te han hablado, que es mentira. Pero de nuevo tu deseo no se cumple, es verdad.
¿Que haces en ese momento? cada uno de los amigos reaccionamos de una manera. En mi caso cogí el móvil y empecé a llamarles uno a uno. Algunos ya lo sabían, otros se estaban enterando por mi. Si lo pienso ahora no sé como fui capaz de comunicar eso, de llamarles y decirles Luis ha fallecido. Algunos se quedaban en shock, otros lloraban sin poder ni hablar y una amiga  llego a decir que si estaba de broma. A lo que solo pude contestar que como iba a bromear con algo así.

Llega el momento de irse a dormir y te das cuenta que lo único que haces es dar vueltas y llorar con un sentimiento extraño que parece que te aprieta y ahoga por dentro. Al despertar y tras ver que no ha sido una pesadilla te queda afrontar el día. Te mandan un mensaje y te dicen que el entierro será esa tarde. Rapidamente llamas a esos amigos que tienen casi 5 horas de viaje, pero que a pesar de ello quieren y necesitan estar allí, porque si no salen ya sabes que no llegarán.
Llamas al trabajo, consigues que te den el día y llamas a tu amiga la única que también vive en tu comunidad para realizar un viaje al pueblo demasiado pronto, un viaje que desearías no estar haciendo. 
Llegas allí y cualquier cosa que te hubieras imaginado no se parece a la realidad, esta es aun peor. Ves a tus amigos, a una de tus mejores amigas y también mejor amiga de él destrozada, ves a su familia y al final a todo el pueblo y pueblo vecinos. Y aún así quieres seguir sin creerlo y temes lo que vendrá después.

Acaba el día, marchamos los últimos y regresamos a nuestra casa. Nosotros sí sabiendo que él no. Pasan los días y aunque él no formaba parte de tu rutina te das cuenta de que no eres la misma y tu alrededor preocupado intenta hacer que vuelvas a ser tú sin saber muy bien como.
Ya ha pasado una semana y la situación es un poco diferente, antes estabas fatal con algún que otro momento de mejora, a veces hasta forzados intentando que esos ojos llenos de preocupación que te observan en todo momento se relajen un poco al verte sonreír. Ahora estas "bien" aun siendo consciente todo el rato de lo que ha pasado, sintiendo ese "noseque" ahí dentro  y en algunos momentos por algo en concreto te da un bajón. Por esa canción que te recuerda a él, por ese chiste que un día contó o simplemente por ese amigo que como no te sabes la letra de una canción te la dice antes de tiempo, ese es uno de lo últimos momentos vividos que tuve con él.

Ahora estamos todos juntos a pesar de estar a km de distancia entre nosotros. Nos llamamos, nos mandamos whatsapps y somos conscientes que de aquí a un tiempo cada vez que nos juntemos será difícil. Que llegará su cumple y nos daremos un tortazo, que llegaré el verano y notaremos que nos falta algo, que nos falta un todo, que nos falta él.

Siempre decimos que este blog es para hablar de nosotras , de nuestras experiencias, vivencias y esta semana a mi me ha tocado vivir esa.
Si alguno de vosotros está en esta situación o ha vivido algo parecido creo que la clave es "Tiempo". Creo que poco a poco con el apoyo de la familia y de todo nuestro alrededor acabaremos superando esto, por supuesto sin olvidarle jamás. Luis formó y formará siempre parte de nuestra vida. Tenemos que seguir adelante, porque nuestro reloj no se va a parar. Nuestros estudios, nuestros compromisos, nuestra familia, el resto de nuestras amistades siguen ahí. No podemos estancarnos. Ni pudimos ni podemos hacer nada, no tenemos ese poder. Tenemos que vivir, por nosotros y por él.

Con cariño, Amelie. 





domingo, 6 de octubre de 2013

Desnudos y otras cosas incómodas

Hace unas semanas me ofrecieron posar para unas fotos desnuda. ¿Mi cara? Lo más parecido a un tomate que he visto en tiempo.
¿Como iba a posar desnuda? Mi cuerpo expuesto a los ojos y a la cámara, ni loca. No es que me considere una persona demasiado pudorosa, confieso que me cuesta bastante poco enseñar el culete delante de la gente con la que tengo confianza pero que el susodicho se quede retratado para la posteridad hace que salga en mi la vena más conservadora y hasta me apetezca santiguarme. 
Y es precisamente esta reacción en mi lo que me ha hecho plantearme porque vemos de forma tan poco natural el desnudo cuando todos hemos llegado a este mundo con la piel como único traje.
Somos capaces a ponernos ropa que deje más bien poco a la imaginación, en la playa estamos más desnudos que vestidos y en cambio nos sentimos bien y nadie pone el grito en el cielo porque alguien se pasee por la playa en bikini pero quitanos esas dos prendas y nos moriremos de la vergüenza.
Ni que decir tiene la reacción de mis amigas al darles la noticia de la propuesta poco a más que se les cae la mandibula al suelo y por supuesto más me valía no estar planteandomelo tan siquiera. 
Los desnudos siguen y seguiran siendo algo para guardar en los dormitorios y en lo más íntimo de nuestra vida pero yo me pregunto que hay de malo en mostrar la belleza del cuerpo humano tal y como es. 
Hay una canción de Xhelazz que dice "me gusta cuando estás desnuda porque estás vestida de mujer", puede haber mayor belleza que la de la anatomía humana mostrada con arte, probablemente no.

miércoles, 2 de octubre de 2013

El regreso


¡¡Hemos vuelto!!    ¡¡¡Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!


¡Comienza el año! Lo sé, lo sé no estamos en Enero pero como buenas veinteañeras nuestro año va de Septiembre a Septiembre.

Os quejareis y diréis "vale vale, pero ya es Octubre", lo sé pero hemos estado ocupadísimas viviendo un montón de cambios.
Unas terminamos la carrera y estamos un tanto desesperadas con nuestro futuro y otras se han ido a vivir nada más y nada menos que a Madrid.¡Ah, es verdad, que no sabéis de donde somos!. Digamos que Madrid está lejos.

Bueno comienza el año y con ello traemos cambios. El primero, el cual comunico con mucha pena es que Sandy nos ha dejado. !No,no se ha muerto! pero por razones personales abandona el blog, aunque seguro que conseguiremos que aparezca de forma esporádica algún que otro dia.
La siguiente novedad es que cambiamos de día, en verdad solo yo. ¡Me paso a los miércoles! Tiffany´s se queda con los domingos, siempre dice que ese día sobra en la semana , que es un día super aburrido que parece que nunca termina y que lo único que lo mejora es escribir en el blog.

Así que bueno, ya estamos preparadas y con las pilas bien cargadas. Con ganas de desahogarnos y compartir todas nuestras vivencias y pensamientos con vosotros. Los cuales, como veinteañeras que somos, parecen interminables y os aseguró que además el verano ha dado para mucho.

Gracias por vuestra paciencia y por seguir visitándonos.
Recordad miércoles y domingos aquí os esperaremos siempre.

Con cariño, Amelie.

martes, 13 de agosto de 2013

Defectos de fábrica (I)


Tengo un lunar entre ceja y ceja. No. En realidad tengo un lunar que quiere ligeramente más a mi ceja izquierda. Siempre lo he odiado. No tiene siquiera la consideración de ser simétrico. 

Hubo algún tiempo que me miraba al espejo y solo era capaz de ver ese lunar. Pensaba que todo el mundo que hablase conmigo miraría inevitablemente ese maldito lunar. Se lo comenté a mis amigas y todas me dijeron lo mismo ‘¿Qué lunar?’. Ni siquiera se habían fijado en él y yo sólo quería que desapareciera.

Aunque parezca increíble, lo que consideramos nuestros defectos se hacen aún más grandes a nuestros ojos e incluso  encontramos defectos dónde no los hay. Mi lunar no es un defecto. Es un pequeño punto insignificante que hace que yo sea un poco más yo.

Seguramente tu tendrás una mancha peculiar, una nariz diferente…incluso hay personas con un ojo de cada color y ¿sabéis que? Esas pequeñas cosas nos hacen únicos y especiales.

Existen unos cánones de belleza desde la Grecia Antigua y todo lo que se aleje de ahí es considerado ‘raro’, ‘extraño’, ‘fuera de la norma’. Sin embargo el ser humano no es siquiera simétrico. No. Ni Adriana Lima es simétrica. Tampoco Beckham.

TODOS tenemos complejos. Sin excepción. Ver defectos en uno mismo es inevitable. ¿Nunca habéis ido a la playa con una amiga con un tipazo envidiable y se ha quejado porque sentada le sale barriga o porque no sabe cómo deshacerse de la celulitis? Aunque tú la veas estupenda, ella a sus ojos también tiene defectos.

No obstante, debemos pensar que esos defectos son parte de nosotros, de lo que somos.  ¿Os imaginais a Quim Gutiérrez o a Georgia Jagger con los dientes juntos? ¿Y a Lilly Collins con las cejas más finas? Ellos han sabido explotar como nadie la diferencia. Otros lo llamarían defecto, se acomplejarían pero ellos han puesto freno a eso.


Lo que nos acompleja, nos hace diferentes y lo que nos hace diferentes nos hace únicos. Nunca lo olvidéis.

Conviviendo con mi lunar y el resto de mis defectos

Sandy

domingo, 11 de agosto de 2013

Efecto Boomerang

¿Siempre volvemos? ¿Qué nos empuja a hacerlo? Cada vez tengo más claro que somos como los niños solo queremos el juguete con el que no estamos jugando y más si está jugando otro con él. Pero es que además esto se junta al pequeño masoquista que todos llevamos dentro y que nos dice que alguien es más deseable cuanto más nos ignora. No encuentro otros motivos para explicar porque cuando creíamos olvidada a esa persona pica a nuestra puerta para decirnos si bajamos a jugar.

Si chicas y supongo que chicos, aunque vais a perdonar que solo me dirija a nosotras pues es el campo que yo controlo en este tema, todos habréis experimentado como después de pasado un tiempo alguien que os dejo vuelve interesado en vosotras. Y no podéis evitar que se os quede una cara de “¿qué clase de broma es esta?”. Y de repente todo son buenas caras, todo son piropos y esa persona empieza a parecerse en la que te hubiera gustado en su momento que fuera. Empieza a estar lo atento que nunca estuvo y no logras entender que cojones, y perdonar la expresión, ha pasado. ¿Has viajado a otra dimensión y ni te has enterad o qué? Simple, desapareciste y de repente su interés se multiplico por mil y resulta que sí que encajabas un poco más en su vida.

Pero no os llevéis a engaño lo más probable es que tan rápido como se ha despertado ese interés desaparezca. Si al final os vuelve a tener es casi seguro que vuelva a aburrirse, las cosas son más divertidas cuando no son tuyas y solo puedes jugar un ratito pequeño con ellas o corren el riesgo de que otro se las lleve. Si es que en el fondo nunca dejamos de ser niños.

Y entonces aquí podrían entrar las teorías de que la mejor forma de conseguir a alguien es dar una de cal y una de arena, que ponerlo todo fácil aburre y no consigues nada y ese tipo de cosas pero supongo que son otra historia. El caso es que desaparece y él vendrá, eh que tampoco creáis que sucede el cien por cien de las veces, que no, que en el mundo, aunque pocas, quedan personas con las cosas claras. Pero chicas, pensad en ese chico que desapareció y no entendéis el porqué, que dejó de llamaros y al que no habéis vuelto a ver, pensad en por qué probablemente dentro de poco suene vuestro Whatsapp. Pero pensad sobre todo que vais a hacer si eso sucede, si vais a volver o si vais a tomaros vuestra pequeña “venganza” o simplemente a ser cordiales.

Quien sabe que pasará por la cabeza de ese sujeto que está ahora mismo mirando la pantalla en la que pone vuestro nombre para hablaros, quien sabe si es que se siente solo, si es que se ha puesto celoso por lo que sea o si es que, y lo siento pero puede ser así, tiene picores que rascarse. Supongo que realmente nunca llegaremos a entender que nos hace volver cuando habíamos decidido irnos.


Y vosotras, ¿alguien ha vuelto?

Tiffany's

viernes, 9 de agosto de 2013

Queridos abuelos.

Nos miman, nos cuenta historias y trucos de "alta cocina", se convierten en aliados frente a nuestros padres, nos ceban como gochines, nos consienten y nos regalan golosinas. En definitiva, nos malcrían.


Algunos los tenemos lejos y para otros han sido y son como nuestros segundos padres.
Si, son los abuelos. Los queremos como locos y nos adoran casi mas que sus hijos, quienes se sorprenden de que el carácter que tenían con ellos no surja con nosotros y que la paciencia en vez de disminuir haya aumentado con la edad.

El tiempo sigue su curso y si nosotros ya no tenemos tres años ellos tampoco son ya tan jóvenes. Su vida ha sido tan diferente a la nuestra... y aún así tienen tanto que enseñarnos.


Por desgracia en mi vida ya solo me quedan dos abuelos y lejos de mi hogar. Hace una semanas me encontré a una amiga que tiene a su abuelo muy enfermo después de haber superado un cáncer hace dos años. Eso hizo que quisiera escribir este post, para hacernos recordar lo importante que son y que el tiempo de disfrute que nos queda con ellos es menor que por ejemplo el tiempo de fiestas con nuestros amigos o de cenas con nuestra pareja...


Mi padre siempre dice que cuando perdemos a alguien cercano si ese alguien es una persona mayor, como son nuestros abuelos,  tenemos que intentar pensar en la suerte que han tenido por haber vivido todos los años que han conseguido vivir. Pero seamos sinceros, es prácticamente un imposible.

Así que disfrutemos de ellos, preguntemos por su vida, escuchemos sus consejos, juguemos al chinchón hasta que nuestros ojos no aguanten abiertos ( bueno más bien hasta que ellos nos digan que a la cama) y porque no, eneseñemosles también nosotros algo a ellos.

Un claro ejemplo de esto último es la abuela de mi amigo Miguel, conocida por todos como "la abuela moderna". A sus 85 años dice frases como "bueno yo flipo" o "voy a darme un volteo con mis nietos", cuando ve a sus nietos jugar a la play da la salida de los coches y se escandaliza cuando chocan contra las rocas o los arboles por la pista !ah! y se muere de risa con el Pou.

Este post va por todos ellos. Por nuestros abuelos gruñones, simpáticos, modernos o chapados a la antigua. Por esos abuelos que tengan el carácter que tengan son únicos, irrepetibles y tan importantes en nuestra vida. Porque aunque pase el tiempo siempre los tendremos presentes, en ese joyero hecho a mano, en esa receta ultrasecreta y adorada por nuestros amigos, en ese chiste o en ese refrán que nos repetían cada verano.

Abuelos del mundo, ojala pudiésemos teneros a nuestro lado toda nuestra vida.

Con nostalgia y ganas de visitar mi pueblo, Amelie.