domingo, 8 de diciembre de 2013

Mundos para-lelos

Hace unos días, en una de esas llamadas de "que gilipollas es fulanito" hablaba con una de mis queridas amigas sobre los dos gilipollas en cuestión que ocupan nuestra mente y sus últimos éxitos. Ya sabéis todas estas historias que de no ser porque os están pasando a vosotras jamás os creeríais porque es realmente complicado pensar que una mente humana pueda retorcerse tanto. 

Pues bien entre insultos y palabras malsonantes varias mi amiga llegó a la siguiente conclusión. Tiene que haber un mundo paralelo o varios en los que las cosas que realizan estos personajillos en cuestión tienen verdadero sentido. Es decir, que por ahí hay otra dimensión ocupada única y exclusivamente por cromosomas "Y" en las que cosas como desaparecer un mes y volver un día con la mejor de tus sonrisas o decirte "seamos amigos" y comerte los morros una semana después son cosas lógicas y normales.  Y pensándolo bien no sería tan disparatado y es que de ser así por fin comprenderíamos porque resulta tan difícil entender el comportamiento masculino. Los pobrecillos no tienen la culpa, es solo que en su pequeño mundo para-lelo sus ideas son lo más común de lo común y no entiende que tú le mires con cara de pez cada vez que da un giro de 180º en su actitud. 

El único problema que le veo a todo esto es cuando su mundo para-lelo entra en contacto con el mio y a mí empieza a dolerme la cabeza y tengo que destinar el 80% de mis neuronas a tratar de comprender que cojones es lo que intentas decirme con tus actos. Es ahí cuando quiero que me des la llave de tu cabeza o traerte de una patada en el culo al planeta Tierra, donde cariño, blanco es blanco y negro y negro y si hay un montón de tonos de gris pero tus colores no los encuentro en la paleta. Y entonces es cuando a las mujeres no hay quien nos entienda y todas esas cosas que decís y que me vais a perdonar pero no son verdad. 

Y entonces yo me pregunto a ver si va a ser verdad eso de que las mujeres venimos de Venus y los hombres de Marte y al final va a ser que no estamos hechos para entendernos y yo me tengo que pasar la vida entera con conversación donde trato de analizar que significa que me beses o que dejes de hacerlo. 

Hombres del mundo aclaraos por favor ;)

Tiffany's

3 comentarios:

  1. Imagínate un segmento (es decir, una línea con principio y con final). El principio y el final del segmento son como dos polos, polos opuestos, entre los cuales hay una cantidad indefinida de puntos (o grados) que conforman la línea-segmento. En el caso que comentas, habría que colocar en un polo a los "hombres buenos" (o lelos) y en el polo opuesto a los "hombres malos" (o para-lelos), y entre hombres buenos y malos habría una infinita variedad de hombres un poco buenos y bastante malos, o bastante buenos y un poco malos. Los hombres buenos son los pringaos, los que os resultan poco atractivos y, por eso, si quieren mojar tienen que pagar, de manera que -como suelo decir un poco en broma- hay más santos entre putas que entre monjas. Los hombres malos son los que os atraen, cuya naturaleza salvaje os hace sufrir y no entendéis, pero que os fascina y os produce curiosidad, razón por la cual no dejáis de buscarlo y de ofrecerle segundas oportunidades (la célebre dialéctica del placer-sufrimiento, de la mujer buena que intenta transformar al hombre malo, y que nunca lo consigue para frustración de ella). Sólo después de muchos años, cuando al fin os habéis cansado de sufrir y veis que se os empieza a pasar el arroz, decidís recurrir a los (poco atractivos) hombres buenos y probar su estilo de vida racional y estable, más fácil de comprender y -en principio- con pocas sorpresas.

    No todos los hombres son iguales, los hay más normales y menos normales, hombres que tienden a ser más formales-normales y hombres que tienden a serlo menos, a hacer locuras como las que cuentas y que no tienen explicación; ¿qué decide que un hombre (o una mujer) caiga de un lado o del otro, tienda hacia un polo o hacia el opuesto? Esa pregunta es la madre del cordero. Seguramente, se deba a ciertas experiencias, o al ambiente en el que se crece, o a la genética, etc.

    El caso, y acabo, es que -y aunque os quejéis de ellos amargamente- a mí me da en la nariz que los "hombres para-lelos" os ponen (y mucho), os ponen sus locuras, las putadas que os hacen, os pone toda esa inseguridad (que le da un poco de salsa a la vida), os pone a cien la idea de que conseguiréis cambiarlos, etc., etc., etc. Es difícil de explicar, pero por eso dicen que todos somos un poco (o bastante) masocas.

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    1. Esto es como todo nos gusta lo que nos cuesta conseguir cierto es pero bueno creo que llega un momento en el que toda mujer se harta de estas tonterías y quiere a un hombre de verdad. un hombre al que tenga 24 horas y no unos días si otros no porque al final que nos lo pongan difícil solo gusta hasta cierto punto.
      No os hagáis lo malotes ni los complicados que llegáis a aburrir...

      Un besito

      Tifffnay's

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    2. De todas maneras, no sé cuál es tu caso, o el de tu amiga, pero eso de aparecer y desaparecer cuando a uno le venga en gana, sugiere un bajo compromiso (encuentros ocasionales) o ninguno.

      Te paso un enlace hacia una entrada de blog que me ha parecido interesante, a ver qué opinas tú. Cuídate, un besito para ti también.

      http://elhombreconfuso.com/2013/12/09/y-ahora-donde-estan-los-chicos-buenos/

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