domingo, 11 de agosto de 2013

Efecto Boomerang

¿Siempre volvemos? ¿Qué nos empuja a hacerlo? Cada vez tengo más claro que somos como los niños solo queremos el juguete con el que no estamos jugando y más si está jugando otro con él. Pero es que además esto se junta al pequeño masoquista que todos llevamos dentro y que nos dice que alguien es más deseable cuanto más nos ignora. No encuentro otros motivos para explicar porque cuando creíamos olvidada a esa persona pica a nuestra puerta para decirnos si bajamos a jugar.

Si chicas y supongo que chicos, aunque vais a perdonar que solo me dirija a nosotras pues es el campo que yo controlo en este tema, todos habréis experimentado como después de pasado un tiempo alguien que os dejo vuelve interesado en vosotras. Y no podéis evitar que se os quede una cara de “¿qué clase de broma es esta?”. Y de repente todo son buenas caras, todo son piropos y esa persona empieza a parecerse en la que te hubiera gustado en su momento que fuera. Empieza a estar lo atento que nunca estuvo y no logras entender que cojones, y perdonar la expresión, ha pasado. ¿Has viajado a otra dimensión y ni te has enterad o qué? Simple, desapareciste y de repente su interés se multiplico por mil y resulta que sí que encajabas un poco más en su vida.

Pero no os llevéis a engaño lo más probable es que tan rápido como se ha despertado ese interés desaparezca. Si al final os vuelve a tener es casi seguro que vuelva a aburrirse, las cosas son más divertidas cuando no son tuyas y solo puedes jugar un ratito pequeño con ellas o corren el riesgo de que otro se las lleve. Si es que en el fondo nunca dejamos de ser niños.

Y entonces aquí podrían entrar las teorías de que la mejor forma de conseguir a alguien es dar una de cal y una de arena, que ponerlo todo fácil aburre y no consigues nada y ese tipo de cosas pero supongo que son otra historia. El caso es que desaparece y él vendrá, eh que tampoco creáis que sucede el cien por cien de las veces, que no, que en el mundo, aunque pocas, quedan personas con las cosas claras. Pero chicas, pensad en ese chico que desapareció y no entendéis el porqué, que dejó de llamaros y al que no habéis vuelto a ver, pensad en por qué probablemente dentro de poco suene vuestro Whatsapp. Pero pensad sobre todo que vais a hacer si eso sucede, si vais a volver o si vais a tomaros vuestra pequeña “venganza” o simplemente a ser cordiales.

Quien sabe que pasará por la cabeza de ese sujeto que está ahora mismo mirando la pantalla en la que pone vuestro nombre para hablaros, quien sabe si es que se siente solo, si es que se ha puesto celoso por lo que sea o si es que, y lo siento pero puede ser así, tiene picores que rascarse. Supongo que realmente nunca llegaremos a entender que nos hace volver cuando habíamos decidido irnos.


Y vosotras, ¿alguien ha vuelto?

Tiffany's

No hay comentarios:

Publicar un comentario