Y si tu domingo es un reflejo de tu verdadero y monótono día a día... Y si las veinteañeras vivimos una etapa de soledad...
No hay día que más vibre el móvil, que más whatsapps reciba que el domingo. Cuando estas en esta edad puedes vivir varios escenarios. Vivir los findes de manera muy distinta.
Llega el domingo y debido al fiestón que te pegaste el día anterior y ya afectado por la edad ¡ay que tiempos aquellos de fiesta viernes, sábados y algún juernes! estás medio muerto tirado en el sofá. En verdad somos jovencísimos pero nuestro cuerpo o tal vez la pérdida de costumbre a ello aguanta menos esos tacones, esos bailes y sobre todo el alcohol. Ese alcohol que hace que al día siguiente te duela todo el cuerpo y que el simple aleteo de una mosca sea como un martillazo dentro de tu cabeza...¡Viva el paracetamol, la mantita y los pijamas amorosos! pensamos todos al día siguiente.

Tal vez estás en ese momento en el que con el frío que hace, la lluvia y esa vagueza que aparece justo antes de salir de casa, de la cual por supuesto te arrepientes al dia siguiente, hace que no salgas el sábado. Digo que te arrepientes al día siguiente y durante toda la semana, ya que si un domingo se hace largo un finde en casa se hace interminable.
Tal vez estás en esa época en la que parece que todo tu grupo de amigos está en pareja. Llega el sábado después de una semana muy monótona y qué te encuentras, que no hay plan. Que nadie sale o que los planes son todos de parejas, si es que tienen la decencia de invitarte a ellos (en fin, lo dejaré para otro largo post). Así que imagínate cuando llega el domingo. Toda la semana cansada del estudio o el trabajo, llega el finde y te das cuenta que no vas a hacer nada diferente.
Bueno un día de relax no mata a nadie, pero cuando llegar el domingo después de la noche del viernes y del sábado en familia lo único que tienes es ganas de suicidarte. Piensas, venga haz esas cosas de las que siempre te quejas que no puedes hacer por falta de tiempo. Así que te pones a ver pelis, a leer, a realizar tu hobby (si es que tienes la suerte de tener uno) pero claro una vez vista las ultimas tres temporadas de tu serie favorita, de llevar medio libro leído de recoger tu habitación y media casa, de ese baño de relax que lo único que ha hecho es sacarte mas de quicio llega un punto en que hasta casi deseas que vuelva el maldito y odiado lunes.
Y es que creo que esta etapa de la vida puede ser una de las etapas de mayor soledad o al menos en comparación con los años ya vividos. Muchas de tus amistades están fuera las que no, tienen pareja, otras tienen compromisos y puede que otras simplemente ya no lleven tu mismo ritmo. Además es más difícil dar con personas con gustos parecidos a ti y entablar cierta amistad, aunque solo sea para salir de fiesta, parece mas difícil que antes. Si además vives esto y tu alrededor o esas amigas del pueblo o tal vez esas otras que están de erasmus o estudiando fuera te cuentan lo que hacen y te das cuenta que es lo que te gustaría estar viviendo a ti parece que el domingo se hace aun más eterno.
Supongo que podemos sentarnos, fisgar facebooks, mirar instagram y leer whatsapps envidiando a esa amiga con planes o a esas parejas de cena. O tal vez deberíamos de intentar abrir nuestro círculo, buscar planes alternativos, apuntarnos a cualquier bombardeo o planificar y preguntar qué hacemos este sábado el mismo lunes si hace falta. Tal vez es momento de evitar esa vagueza, esas excusas, esa pereza de tener que ir hasta allí con esta lluvia con este frío y además viviendo tan lejos...Tal vez sea el momento de pensar en la edad que tenemos, de pensar que el tiempo que pasa no se recupera. De apartar esos miedos, de conocer gente nueva, de arriesgar y marcharte de tu ciudad, de erasmus...Tal vez sea el momento de dejar de sentir esas soledad, de intentar cambiar aquello que no te gusta. Tal vez sea el momento de dejar de mirar el facebook de los demás , de envidiar en cierta forma a tu alrededor, de tomar el control y tener vivencias que anhelas desde esa monotonía de tu ciudad, desde la monotonía de tu día, de esa monotonía que ya sientes y sentimos a tal corta edad...creo que me he desviado del tema y al final creo que este es el tema real.
Los domingos no deberían ser eternos, a esta edad cada día debería ser único debería de parecernos escaso. Intentemos hacer que sea así.


