Tengo el honor de escribir de nuevo en este blog y haciendo honor
al título del mismo, yo personalmente podría dar este 2013 mil razones por las
que lloramos las veinteañeras. Dejando a un lado el tema de la superstición, en
el cual yo no creo, cierto es que poca gente conozco para la que este año haya
sido medianamente bueno.
Estamos a punto de que acabe y por eso que os pregunto, ¿qué pasa
cuando lo has intentado todo, tienes actitud positiva y esperanza, conservas
los ánimos y aún así… no consigues nada? Pues que lloras, lloras y lloras.
Pero también reflexionas, te paras a pensar y llegas a conclusiones como a las que yo he llegado y de las cuales puedes aprender muchísimo.
Por una serie de circunstancias y experiencias vividas por mí y mis amig@s/conocid@s voy a centrarme (¡como no!) en el tema del amor/sexo. Desde mi punto de vista son reacciones nada razonables (ya os hablé del uso del sentido común en mi otra entrada) pero me gustaría saber qué pensáis vosotr@s porque yo creo que acabo de desmontar el mito de que ellos son simples y nosotras complicadas.
Caso 1: “Somos follamigos pero no follamos”. Este es un caso más común de lo que creéis. Hablo de este caso cuando ambas partes está solteras, sin compromiso y sin ganas de tenerlo, dato importante. Los motivos pueden ser muchos y variados, os muestro algunos (sí, son verídicos):
- Eres muy maja y te considero mi amiga ante todo, creo que acostarnos (otra vez) sería liar más la cosas y NO QUIERO HACERTE DAÑO.
Pero también reflexionas, te paras a pensar y llegas a conclusiones como a las que yo he llegado y de las cuales puedes aprender muchísimo.
Por una serie de circunstancias y experiencias vividas por mí y mis amig@s/conocid@s voy a centrarme (¡como no!) en el tema del amor/sexo. Desde mi punto de vista son reacciones nada razonables (ya os hablé del uso del sentido común en mi otra entrada) pero me gustaría saber qué pensáis vosotr@s porque yo creo que acabo de desmontar el mito de que ellos son simples y nosotras complicadas.
Caso 1: “Somos follamigos pero no follamos”. Este es un caso más común de lo que creéis. Hablo de este caso cuando ambas partes está solteras, sin compromiso y sin ganas de tenerlo, dato importante. Los motivos pueden ser muchos y variados, os muestro algunos (sí, son verídicos):
- Eres muy maja y te considero mi amiga ante todo, creo que acostarnos (otra vez) sería liar más la cosas y NO QUIERO HACERTE DAÑO.
- Es que he vuelto a hablar con mi ex y prefiero dejar de hablar
contigo por lo que pueda pasar.
- No me acuesto contigo porque eso sería abrir la caja de Pandora
y el mundo, tal y como lo conozco, se desvanecerá ante mí si lo hago.
¿Pues sabéis qué? Un polvo es eso, un polvo, sexo, cuatro letras
que si se saben gestionar no tienen ni porque romper amistades, enturbiar
relaciones ni ser el preludio de ningún apocalipsis. Porque sí, os cuento un
secreto, las chicas también somos capaces de follar sin sentir y no darle mayor
importancia de la que tiene.
Como dice una buena amiga: “Que me la metas no significa que me vaya a enamorar de ti”.
Caso 2: “Somos follamigos y follamos” Sí, sí, somos tan buenos amigos que además de follar quiero que tú, mi amante, conozcas a mi novia. Vale que aquí entran a formar parte otros factores como el tema de la infidelidad, pero empezando desde la base…¿a qué clase de mente retorcida se le ocurre la idea de que su novia y su amante se conozcan y además, se lleven bien? Pues yo os lo digo, a una persona cruel y mala, pero sobretodo egoísta, muy egoísta. Desde mi punto de vista esto es una falta de respeto hacia las dos partes implicadas, pero.. “eh, yo soy un tío que lo quiere todo y no me importa manipular y engañar a quién haga falta para conseguirlo”. Si tenemos en cuenta que hay relaciones de por medio y sentimientos a mi en este caso se me antoja imposible encontrar una explicación válida.
Como dice una buena amiga: “Que me la metas no significa que me vaya a enamorar de ti”.
Caso 2: “Somos follamigos y follamos” Sí, sí, somos tan buenos amigos que además de follar quiero que tú, mi amante, conozcas a mi novia. Vale que aquí entran a formar parte otros factores como el tema de la infidelidad, pero empezando desde la base…¿a qué clase de mente retorcida se le ocurre la idea de que su novia y su amante se conozcan y además, se lleven bien? Pues yo os lo digo, a una persona cruel y mala, pero sobretodo egoísta, muy egoísta. Desde mi punto de vista esto es una falta de respeto hacia las dos partes implicadas, pero.. “eh, yo soy un tío que lo quiere todo y no me importa manipular y engañar a quién haga falta para conseguirlo”. Si tenemos en cuenta que hay relaciones de por medio y sentimientos a mi en este caso se me antoja imposible encontrar una explicación válida.
Caso 3: “No follamos porque quieres ser más que mi amig@”. Esto es
más o menos lo mismo que el primer caso pero la diferencia radica en que aquí
una de las partes sí sabe a ciencia cierta que por parte de la otra hay más
intenciones que un simple polvo. Desde mi opinión, este es el peor caso, o
mejor dicho, el más injusto. Tienes a una persona que te cuida, te mima, te
trata bien y está dispuesta a lo que sea por verte sonreir. Está pendiente de
ti y además te hace sentir genial. Pero tú… buff, ni siquiera te planteas tener
a esa persona en tu vida como algo más que un simple amigo/a. Esto es un amor
no correspondido con todo lo que ello conlleva. Y justamente no hay polvo por
eso, porque es tan bueno, tan fácil de conseguir y tan sencillo que sabes
perfectamente que no es sólo un polvo. Que para la otra parte sería una especie
de declaración de amor para toda la vida.
Creo que podría seguir poniendo casos pero con estos tres englobo
muchas de las no-relaciones que nos rodean hoy en día. Y os diré que tras
analizar, pensar y vivir estas experiencias he llegado a la conclusión de que
todas tienen la misma consecuencia: dolor y sufrimiento. A unos el dolor les
llegará al corazón, como a la novia del chico infiel o a la persona no
correspondida, a otros, como las chicas rechazadas del primer caso, les dolerá
en el orgullo. Pero a todos, sin excepción nos creará malestar y una profunda
sensación de decepción.
Porque tras un año para olvidar he llegado a la conclusión de que la vida y el amor, o el amor y la vida no son más que caminos llenos de decepciones con pequeños y efímeros momentos de placer y bienestar que de vez en cuando aparecen y nos animan a pensar que hay algo bueno que aún está por llegar.
Así que por eso, por tener tantos momentos malos yo os recomiendo que os aferréis a los buenos como si no hubiera mañana porque al fin y al cabo, por esos seguimos aquí.
Porque tras un año para olvidar he llegado a la conclusión de que la vida y el amor, o el amor y la vida no son más que caminos llenos de decepciones con pequeños y efímeros momentos de placer y bienestar que de vez en cuando aparecen y nos animan a pensar que hay algo bueno que aún está por llegar.
Así que por eso, por tener tantos momentos malos yo os recomiendo que os aferréis a los buenos como si no hubiera mañana porque al fin y al cabo, por esos seguimos aquí.
Sophie
Y que hay de los amigos que quieren sexo contigo regalandote los oidos y que a la vez te enteras de que estan con otras 3 a la vez?
ResponderEliminarV.I.H.
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