martes, 19 de noviembre de 2013

¿Cómo se vive siendo "la otra"?

No sé porque últimamente me he empezado a dar cuenta de que la fidelidad es como las brujas que" haberlas hailas" pero que nadie las ha visto. Y pensando pensando me he puesto a imaginar como será la vida de "la otra", quiero decir, que todos sabemos que no es nada fácil llevar un tipo de relación en la que sientes que esa persona no te pertenece del todo aunque normalmente lo experimentamos al comienzo de una relación y no como forma de relación. No saber que hacer, que decir o como comportarse, hasta donde puedes llegar y  hasta donde no. Y ahora pensar que vuestra relación siguiera siempre así, que nunca supierais muy bien cual es vuestro sitio, ni vuestros "derechos" sobre esa persona. 

Me imagino que a lo mejor las mujeres que se identifiquen con ese perfil y que me estén leyendo me pueden decir que no tengo razón en nada, así que quiero decir antes de seguir que esta que sigue es mi humilde opinión y lo que he podido sentir tratando de ponerme en la piel de quien tiene que compartir a su hombre que su pareja. 

1. No poder hablar siempre que se desee

Primer punto y para mi uno de los pilares para volverme loca con este tipo de relaciones. Soy una persona que a veces necesita explotar brevemente y decir aquello que pienso o simplemente saber que la persona a la que está echando de menos o en la que está pensando también está pensando en ella pero ¿qué pasa si no puedo saberlo? ¿Qué pasa si justamente en ese momento está con la titular y yo la suplente me tengo que conformar con quedarme con mis fantasmas en el banquillo? Lo cual me lleva a ¿puedo tener fantasmas?

2. Sentimientos, paranoias, necesidad y demás mierdas

¿Qué tipo de sentimientos puedo tener en una relación de este tipo antes de estar completamente abocada a sufrir? Ninguno, medio, diez... Y lo que es peor ¿qué cojones hago con ellos? ¿Puedo necesitar cariño, compañía o verle tan siquiera? Como veréis aquí lo único que me asaltan son dudas y es que me parece lo más difícil de delimitar en estos casos, cuando dejas de ser lo que quiera que seas para él para pasar a ser otra novia. 

3. Celos

Creo que en toda relación de este tipo llega un momento en el que se sienten celos. Celos de no tener lo que hay otra persona que si tiene, de que la persona a la que deseas con todo tu cuerpo le deba su tiempo y su vida a otra y no a ti, de que en cierto modo te quedes las migajas. O simplemente celos porque tú no eres la única en su vida porque a nadie nos gusta compartir, porque le queremos solo para nosotras las 24 horas del día. Celos por que alguien tenga la vida que tú deseas y te veas como un mero espectador. 

4. Planes

Y aquí vamos de planes de futuro a planes de un viernes por la tarde. ¿Cual es tú tiempo? ¿Cuando puedes planear que hacer mañana si hay alguien a quien se le puede apetecer ir al cine y tú vas a tener que joderte en tu casa? Supongo que no puede ser fácil ver como otra persona hace las cosas que tú desearías (volvemos a los celos) como algo que imaginas vivir solo puedes tenerlo en tus sueños o en el tiempo que pueda destinarte a ti.

5. Las mentiras 

Vivir sabiendo que tú vida se basa en mentiras no puede ser fácil, que cada vez que cinco minutos son tuyos una mentira sobrevuela el aire y tú eres su cómplice. Las relaciones deben estar cimentadas en la sinceridad, se dice, ¿entonces qué te queda a ti?




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