Voy a intentar dar otra versión a esta historia interminable de las relaciones entre humanos que nunca parece tener fin.Y digo otra porque versiones hay tantas, tan diferentes, tan variadas, tan simples o complicadas, tan fáciles o tan rebuscadas, que nunca, nunca, nunca seríamos capaces de poner fin a esto. ¿Y sabéis qué es lo peor? que no existe una opinión ni versión correcta. Cada uno tiene su forma de pensar y allá tú si te beneficia o no...
En mi caso, saco beneficio cero de pensar y ver las cosas como lo hago. Y a medida que pasa el tiempo entiendo menos y menos el comportamiento del ser humano. ¿Pero qué se nos pasa por la cabeza para actuar como lo hacemos? ¿Por qué no hacemos uso del SENTIDO COMÚN? Os diré que se define como las creencias que benefician a la mayoría de una sociedad, una facultad para poder juzgar las cosas de una manera razonable, y distinguir la realidad, el bien, el mal, etc.
Visto así... ¿a qué no parece tan difícil? Pues amigos y amigas, lo es. Es difícil por no decir imposible ponerlo en práctica. Porque lo que nos parece lógico y razonable en un momento determinado, lo deja de parecer al siguiente, y lo que nos parece descabellado y una auténtica locura nos empieza a parecer una idea de lo más razonable. Esto ocurre nada más y nada menos cuando los sentimientos entran a jugar. Pero si nadie los ha invitado, ¿por qué vienen? Pues sí, llegan y además se quedan. Nos hacen decir palabras que nunca pensábamos que diríamos, hacer cosas que otras tantas veces habíamos criticado, comportarnos de forma que ni nosotros mismos nos reconocemos... Y ¿dónde quedan todos nuestros principios? Pues en el rincón más oculto de nuestra mente y ahí seguirán hasta que consigamos superar esos sentimientos que nos trastocaron y volver a ser nosotros mismos.
Voy a pensar que esto es inevitable y que no nos queda más remedio que convivir con ello, pero yo rompo una lanza a favor del sentido común, porque usándolo un poco más, a todos nos iría mejor y todo tendría un poquito más de lógica.
Visto así... ¿a qué no parece tan difícil? Pues amigos y amigas, lo es. Es difícil por no decir imposible ponerlo en práctica. Porque lo que nos parece lógico y razonable en un momento determinado, lo deja de parecer al siguiente, y lo que nos parece descabellado y una auténtica locura nos empieza a parecer una idea de lo más razonable. Esto ocurre nada más y nada menos cuando los sentimientos entran a jugar. Pero si nadie los ha invitado, ¿por qué vienen? Pues sí, llegan y además se quedan. Nos hacen decir palabras que nunca pensábamos que diríamos, hacer cosas que otras tantas veces habíamos criticado, comportarnos de forma que ni nosotros mismos nos reconocemos... Y ¿dónde quedan todos nuestros principios? Pues en el rincón más oculto de nuestra mente y ahí seguirán hasta que consigamos superar esos sentimientos que nos trastocaron y volver a ser nosotros mismos.
Voy a pensar que esto es inevitable y que no nos queda más remedio que convivir con ello, pero yo rompo una lanza a favor del sentido común, porque usándolo un poco más, a todos nos iría mejor y todo tendría un poquito más de lógica.
Desde un mundo sin sentido,
Sophie
Sophie




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