martes, 16 de julio de 2013

Confesiones de una chicoadicta II

Hace ya un tiempo que os conté mi decisión de ser soltera como estilo de vida, al menos durante un tiempo, para superar mi necesidad constante de compañía masculina. De esto hace más o menos 5 meses y así están las cosas. 

Hasta a mí me parece mentira, ni que decir a los demás, pero resulta que ahora soy yo la que da ese consejo de "si estás mejor sola" y si chicas, no lo digo con la boca pequeña es que después de 5 meses, mi mente se ha despejado y tengo más claro que nunca que la vida no son los hombres.  Resulta que he aprendido que hay tiempo para dedicar a muchas más cosas o mejor dicho que hay muchas más cosas a las que dedicar mi tiempo. He aprendido que yo también puede ser una buena compañía para mi misma, que irme de tiendas o a la playa es divertido aunque lo único que tengas a tu lado sea el iPod o un buen libro. 

Uy si yo os había comentado que ahora soy yo la que doy consejos sobre lo bueno de la "soledad" y lo he dejado ahí en una mera frase con lo orgullosa que estoy de ello. Resulta que en el último mes he tenido dos amigos con un pequeño problema para superar que en este momento alguien se ha ido de su vida sentimental. Se han encontrado un poco perdidos e incluso han corrido a refugiarse en otros brazos y a terminar perdiendo la perspectiva de lo que realmente desean. Por primera vez he sentido de verdad que lo que necesitaban eran un tiempo para ellos mismos, que necesitaban sentir lo que yo siento, esa seguridad de que estás haciendo algo bueno para ti. Para descansar tu cabeza  y tu corazón de líos. Me he sorprendido a mi misma hablando de los positivo de estar sola y os contaré un secreto creo que ahora mismo me costaría mucho cambien mi soltería por otra cosa. 

Estar preparado para una nueva ruptura. Este era uno de mis objetivos principales, puede sonar pesimista, pero aceptemoslo puede pasar. Aun no he llegado a este punto de verdad, creo que todavía no sería capaz de superar otro rechazo ni yo podría dejar a alguien. Pero es que además, he desarrollado una pereza horrible hacia los hombres. Lo siento es así. Me da pereza ligar y que me liguen, me dan pereza los rollos de una noche, me da una pereza terrible tener una cita y me da pereza que intenten emparejarme con alguien. Ahora mismo me gusta estar sola y quiero seguir así por tiempo más. 

No voy a mentir a nadie, hay cosas que se echan de menos de una relación y por supuesto en verano a mi me gustaría ir a cenar con mi pareja, hacer planes, escapadas y demás pero es eso es con mi pareja con una persona que de verdad quiera estar conmigo y yo con él. Y ahora mimo no tengo el momento psicológico adecuado para una relación así. Se que me diréis que el  momento no existe y es cierto, pero si se puede estar más receptivo o no y yo no lo estoy. 

¿Sabéis otra cosa que he descubierto? Que me quiero. Que creo en mí, que ahora me miro más al espejo, me arreglo más e incluso puedo considerarme atractiva (esto cambia según los días y el maquillaje) pero tengo más autoestima porque ahora la baso en mí. Ya no me importa gustar tanto como me importa gustarme. Por supuesto a nadie le amarga un dulce y cuando noto que gusto me sale una sonrisilla picara en la cara, pero si no hay nadie a quien le guste no hay problema a mi me encanto. Y creo de verdad que esto es una de las cosas más positivas que alguien puede lograr en su vida. 

Poco más tengo que contaros de estos cinco meses, chicas y chicos que alguno sé que ya nos lee. 


Desde la soltería fantástica, 

Tiffany's

5 comentarios:

  1. Muy buenas.

    Reflexión interesante. Te voy -os voy- a decir algunas cosas.

    De un tiempo a esta parte, he llegado a la conclusión de que la cultura os ha traicionado, a las mujeres especialmente. La historia os ha deparado la peor parte (al menos, claro, por estos lares). ¿Qué quiero decir? Tomemos un ejemplo cercano, actual: la moda. Bueno, no es que yo sea muy ducho en estos asuntos, pero diría que incluso los hombres dominan el panorama de la moda. La verdad es que no he hecho el recuento de diseñadores y diseñadoras, pero sí parece que hay mucho diseñador con bastante pluma (y, por cierto, me atrevería a afirmar que el homosexual es el tipo de hombre menos entiende de belleza femenina). Uno consulta revistas de moda, y encuentra mujeres masculinizadas, sin curvas, sin encanto femenino; no sé, puede ser que yo posea una concepción un poco tradicional o burda de la belleza femenina (y mira que también me atraen mucho las mujeres delgadas, aunque no tan finísimas, claro), pero me parece un error que precisamente las revistas de moda y sus modelos inspiren a las chicas (desde luego, como perchero donde colgar ropa, una modelo flacucha está pero que muy bien, pues no destaca sobre la ropa, que es lo que interesa; pero como reflejo de la belleza, me da a mí que no...).

    Decía que la moda refleja bien, o eso creo yo, hasta qué punto la mujer permanece sujeta a los cánones masculinos: antaño, es verdad, la mujer estaba sometida por una moral machista, burguesa, religiosa, etc., que ocultaba su cuerpo de la cabeza hasta los talones; sin embargo, ahora, tras unas cuentas revoluciones -entre las cuales, tenemos la sexual, la de la minifalda-, la mujer parece liberada de las viejas ataduras: abundante maquillaje, generosos escotes, piernas a la vista, largas como un día sin pan, etc. Sin duda, ha habido un cambio de 360º, pero -me pregunto- en beneficio de quién: ¿de las mujeres, o de los hombres? De los hombres, sin duda; de la mujer, no estoy tan seguro (entre otras cosas, porque no soy mujer). Los hombres estamos, no encantados, sino lo siguiente, con esos sujetadores (no sé si incómodos) que elevan tanto y tan bien los pechos, con esos escotes que tan poco dejan a la imaginación, con esos vaqueros tan finos y ajustados, con esas piernas largas y estilizadas gracias a unos (ahora sí, yo diría incómodos) tacones, etc. etc. De alguna manera, pienso que las mujeres no sois libres, ni siquiera con la revolución de la minifalda en los años sesenta, que supuso una ruptura con la moral de toda una época.

    Sigo en otra entrada.

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  2. ¿Qué es la libertad? Buena pregunta. En este caso concreto, el de la moda, supongo que la clave sería estar cómoda con una misma, con su cuerpo, buscando un estilo (en la medida de lo posible) más o menos personal. Es decir: no me parece mal que las mujeres vayan ligeras de ropa (de hecho, como hombre, es al contrario: me encanta), tampoco me parece mal si van cubiertas con un burka, o que vayan de alguna otra manera; me da igual, porque creo que lo importante es intentar pensar por uno mismo, o una misma. Si te gusta la ropa ajustada, los tacones, enseñar la espalda, lucir escote,... ¡Perfecto¡ Y, si es de otra manera, si prefieres los pantalones caídos, ropa más ancha, jerséis de cuello alto, etc., también me parece genial, mientras tengas una buena razón para vestir así: porque te gusta, no porque te lo impongan "desde arriba" (la cultura) ni porque no te sientas cómoda con tu físico. Hay algo importante que no enseñan en las escuelas: el amor propio. Dedicarse tiempo a uno mismo es fundamental, y también lo es aprender a aceptarse como somos (lo cual no lleva, desde luego, a la posición cómoda de aceptar nuestras limitaciones y dejar de luchar por lo que creemos que merece un esfuerzo, aunque resulte costoso). Creo que, en este sentido, hay un vacío importante, que procuramos llenar con caprichos y entretenimientos varios, cuando no lo eludimos directamente al recurrir, por ejemplo, a otra persona (nuestra pareja, quizá), sobre la que colocamos nuestra ser con la penosa intención de descargarnos de su -a veces, insoportable- peso.

    En resumen: tengo la impresión de que las mujeres seguís muy dominadas por una cultura todavía muy masculina. También los hombres, claro, seguimos sujetos a otros prejuicios.

    Sigo en otra entrada.

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  3. Y, ahora, quiero enganchar con el tema de la soltería. Otro punto donde se ve muy bien que, por cuestiones culturales (me imagino), las mujeres estáis demasiado sujetas a los hombres. Por ejemplo: una amiga, soltera tras una relación con un final desastroso, quiere meterse en una nueva relación, y de una manera -diría yo- un tanto desesperada: me dice que se aburre, que no sabe qué hacer, que está sola, etc. Yo le digo: "Pero mujer, siempre hay muchas cosas por hacer". Mi amiga, según creo, no piensa tanto en ella misma, sino en ser la novia de... ¿Por qué esa necesidad irrefrenable de estar con un hombre, de una relación? Esto, por experiencia, no le suele pasar a los hombres. Los hombres, en términos generales, claro, no solemos necesitar a las mujeres (salvo para una cosa, y perdonad mi franqueza y mi crudeza: follar); a lo sumo, solemos buscar compañía femenina, pero esa función la puede cumplir cualquier mujer que nos resulte atractiva y agradable. Es decir, no nos agarramos a una sola mujer en concreto, como si ella fuera nuestra fuente de vida, nuestra única razón para existir (este enamoramiento o romanticismo, lo admito, se da en los hombres, pero creo que se produce con mucha más frecuencia e intensidad en vosotras las mujeres, sobre todo a edades más tempranas, cuando todavía hay que aprender mucho y darse muchos golpes). Los hombres, con la edad, eso sí, cuando se hayan cansado de ir picando de flor en flor, pensarán en buscar la estabilidad conyugal, e incluso se plantearán la posibilidad (prácticamente ausente, hasta entonces) de tener hijos y formar una familia. Las mujeres, en cambio, parece que habéis sido educadas para servir a hombre (o a toda una familia), que os han enseñado a apostarlo todo a una relación, a un hombre; y cuando la cosa acaba mal: batacazo. Y luego, claro, las chicas no comprenden que su hombre no les quiera como ellas le quieren, que no les sea tan fiel como ella lo son, que pueda pensar en otras mujeres cuando ellas sólo piensan en su príncipe azul,... Por no hablar de las chicas que no son capaces de dejar a su novio (aunque tengan buenas razones, porque el novio no se porta bien con ellas) por miedo a quedarse solas. Entiendo el miedo a la soledad, pero no entregarse ciegamente a un hombre (ni, claro, a una mujer). Hay casos de chicas jóvenes que se han suicidado a raíz de una ruptura sentimental; se dirá: "Locos y locas hay en todas partes", pero estoy seguro de que ni son tan pocos casos, ni algo así se produce con tanta frecuencia en el caso de los hombres. Por supuesto, los hombres también sufrimos con las rupturas, especialmente si se trata de una relación ya madura, seria; y, además, hay muchos tipos de relaciones, y muchas razones por las que sufrir.

    Yo pienso, de todas maneras, especialmente en las chicas adolescentes (pero, a veces, no tan adolescentes), románticas, que hipotecan su vida por causa de un hombre. ¿Quién les ha enseñado todo eso? Yo he conocido chicas que, literalmente, dependían de un hombre, que han entrado en una depresión profunda porque lo habían apostado todo a un único hombre que, un día, les prometió la luna sólo para aprovecharse de ellas, hombres de prometer al meter. Esto me parece muy grave, y sé de cierto que hay muchas novelas y películas -en realidad, todo el ambiente en el que nos movemos; si uno se fija, encontrará señales de este dominio por todas partes- que siguen transmitiendo a las chicas una concepción romántica del amor, que -a la larga- sólo les puede conducir al drama. Por eso decía, al principio, que la cultura os ha traicionado.

    Al fin, he acabado; siento haberme enrollado tanto, pero este tema tiene mucha, mucha, sustancia.

    ¡Un saludo!

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    1. Querido Neveguedok me vas a permitir que sea breve en mi respuesta y a odiarme si quieres porque despues de tanto tiempo en contestar realmente no te vaya a contestar del todo. Juro y perjuro que me he leido todos y cada uno de tus comentarios y este blog y que te agradezco un montón que comentes y espero que lo sigas haciendo porque me parecen inmensamente interesantes tus reflexiones tanto que no sé si invitar a escribir en el blog o a un café.
      En cuanto tenga algo más de tiempo te responderé como se merece ;)

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    2. Querida Tiffany's. Yo soy más de café, la verdad; pero me da a mí que como no sea café virtual... XD Me alegra que hayáis vuelto (después de unas merecidas vacaciones), creo que iniciativas de esta clase son importantes (no sólo para quienes escribís). Y no te preocupes, claro, responde cuando quieras. Sí que me preguntaba qué habría sido de vosotras, y -en parte- el esperado regreso ha terminado en una especie de coitus interruptus (nunca mejor dicho) por lo breve de tu respuesta; sin embargo, no te voy a odiar por ello ni te voy a guardar rencor, porque no te lo mereces y porque, además, esos sentimientos (aunque -a menudo- difíciles de evitar) suelen ser más una carga que un alivio. El agradecido soy yo por tus palabras; yo también pienso que este blog es muy interesante (especialmente tus entradas), de manera que os seguiré la pista ;)

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