Hace unos días en uno de estos momentos de pararse a analizar la vida propia y la de los de alrededor, una amiga y yo nos pusimos a pensar en el fin de la relaciones y en el lado en el que preferíamos estar. Es decir, si preferíamos ser el que deja o el dejado. ¿Y sabéis qué? Ninguno de los dos nos convenció.
En
las relaciones que he tenido he podido experimentar lo que es estar a cada lado
de la batalla y lo único que he sacado en claro es que se sufre en los dos. Es
curioso que cuando le formulo a cualquiera de mis amigos la pregunta de si
prefieren romper su relación o que rompan con ellos, abren la boca corriendo
para decir algo, se paran dos segundos y dicen “iba a decirte que prefiero ser
el que deja pero la verdad es que no lo sé”. He aquí la cuestión, creemos que
ser el que toma la decisión de romper es el que tiene el papel fácil en la
peli, el que no sufre y que continúa su vida tan feliz. Esto solo pasa si la
persona que tienes al lado no te importa nada de nada y te da igual lo que le
pase. Pero si la quieres, la aprecias, te importa algo o lo que sea resulta que
la ruptura para ti también son llantos, malos días y una sensación horrible de
estar haciendo algo malo. Romperle el corazón a alguien jamás el fácil. Mirar a
los ojos a la persona que ha compartido su tiempo y su vida contigo y decirle
que ya no le quieres como antes o que es mejor que os separéis te rompe un
poquito por dentro y te deja en la posición de malo o mala del cuento.
Pero
también tengo que señalar algo positivo de ser el que deja. Podríamos decir que
te da una especie de poder de decisión, me explico. Pongamos que dejas una
relación y pasadas unas semanas te arrepientes, digamos que tú lo tienes “más
fácil” para volver que si eres el dejado y sigues luchando por volver. Pero
bueno esto es un arma de doble filo, puede ser que a quien dejas no quiera
volver contigo y darte la oportunidad de que vuelvas a dejarle.
Y
que pasa si estas en el lado del dejado. A primera vista puede parecer que este
es el peor, obviamente tú si vas a sufrir. Te han roto el corazón y en teoría
tienes las de perder. Y esto no lo duda nadie, que te dejen es una mierda y más
si no te lo esperas. Y aun esperándotelo la verdad, por lo menos esa es mi
experiencia. Que te dejen siempre te deja, valga la redundancia, fuera de combate.
Durante unos días estás en un limbo en el que no sabes muy bien cómo actuar, ni
que va a pasar y sinceramente creo que durante unos días es inevitable esperar
que esa persona vuelva.
Realmente
no le encuentro nada positivo a ser el dejado, puede que a lo mejor el apoyo.
Tú eres el que va a tener el apoyo de tus amigos e incluso de los que tengáis
en común. Eres el bueno de la peli y mereces que la gente se quede a tu lado.
Pero claro, ¿eso es positivo? Mejor no tener que experimentarlo ¿no?
No
sé qué podréis haber sacado en claro de todo esto pero lo único que me interesa
realmente recalcar es que estéis en lado de la ruptura en el que estéis, chicos
no hay buenos y malos, cada uno tiene sus razones para dejar una relación y
cada persona ha de ser libre para buscar su felicidad. Puede que al que hayan
dejado esto lo vea egoísta pero creedme también llegará vuestra felicidad.
Habitualmente
dejada,
Tiffany’s
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