Hace unos días mi padre me preguntó que por qué mis
amigas con novio salían conmigo de fiesta y no con sus parejas. Y no contento
con esto añadió que estamos en una edad en la que los amigos ya no son tan
importantes como la pareja. Pues bueno yo no he tenido la misma suerte que mis
amigas en el amor y a lo mejor es por eso que no comparto para nada esta teoría
o a lo mejor porque no comparto esta teoría es por lo que no tengo pareja….
Pero bueno que me desvío del tema.
Para mí los amigos van por delante de cualquier
relación, es una cuestión simple, durante mis últimos años varios novios,
parejas o allegados han ido yendo y viniendo de mi vida pero mis amigos, los de
verdad, siempre han seguido ahí, recogiéndome cuando estaba mal y disfrutando
conmigo cuando estaba bien. Por ello creo que se han ganado a pulso ser los
primeros de mi vida. Creo que debería de explicarles este razonamiento
detenidamente tanto a mi padre como a algún que otro amig@.
Me imagino que a ninguno de los que estéis leyendo
esto os resultara ajeno ese caso del amigo que se echó novia (o viceversa) y
desapareció. Pero cual hijo pródigo al final volvió. Tontos y tontas del mundo
que les hemos recibido con los brazos abiertos y un “te dije que te
arrepentirías” luchando por salir de nuestra boca. ¿Por qué? ¿Por qué lo
hacemos? No deberíamos mandar al susodicho a la mierda por el camino más
rápido. Pero no una vez más demostramos que los amigos si son buenos no te
fallan y les ofrecemos nuestro hombro para llorar y les acogemos como si jamás
se hubieran ido. Los hay que aquí aprenden, los hay que es como hablarle a un
muro y al final volverán a hacer los mismo en cuanto aparezca su próximo
cariñito. ¡Ay!... en fin…
Y yo que no lo veo tan difícil, quiero decir yo he
tenido parejas (Sé que os sorprende pero no siempre he sido una desencantada
del amor) y aun así he seguido teniendo tiempo y sobre todo ganas de estar con
mis amigos. Pero a la vista de lo que últimamente me encuentro por ahí creo que
la rara, una vez más, soy yo. Por lo visto en nuestra generación hemos tomado
como algo normal echarte novio o novia e ignorar a quienes hasta entonces te
han acompañado en las largas noches en las que no había ni besos ni alguien
esperándote en la cama. Que mejor agradecimiento que borrarles de tu vida. Por
si nunca os habíais dado cuenta el día tiene 24 horas, la semana 7 días y los
meses entre 30 y 31 días. ¿De verdad no tenéis tiempo para repartiros?
Perdonarme pero voy a reírme un rato. Lo que os pasa, queridos míos, es que no
veis más allá de vuestro propio ombligo y mientras vosotros seáis felices que
más dará a quien hayáis dejado por el camino. Eso sí si cuando volváis no están
ahí no os cortéis en llamarlos malos amigos o incluso en echarles en cara que
no soporten vuestra felicidad.
Jamás entenderé que os lleva a centrar vuestra vida
única y exclusivamente alrededor de una persona. Nunca entenderé como eso no os
produce un agobio de dimensiones considerables. Nunca entenderé como podéis
olvidar a vuestros amigos y anteponer a quien conocéis de mucho menos. Pero
claro aunque la caguéis siempre habrá un amigo como yo para recogeros porque
aunque no os entendamos os queremos y así nos va y así os va. Y así va la
amistad.

He entrado en este post porque pensé que iba por otro lado, por lo que me pasa a mi.
ResponderEliminarEstuve con un chico 11 años más mayor que yo más de un año y medio, y ahora mismo queremos volver a intentarlo, ya que lo que más nos ha separado es que yo tengo 20 años, 18 cuando le conocí.
Bueno, pues para él tener esa vida social normal de la que hablas, no es ningún problema, pero para mi, ¡ES UN MUNDO!
Y es que, como he podido leer en el post "La crisis de los 20", todavía me tengo que encontrar. ¡Y es que es muy difícil!
Ahora mismo he llegado a la conclusión de que tengo que conocer gente nueva, porque me he alejado mucho de mi "grupo" y necesito uno nuevo, eso es lo que hacen los de mi edad, ¿no? Se van de erasmus, conocen gente, en la universidad igual... y no digo que no haya hecho amig@s en la carrera, pero, no es lo mismo... ¡tengo que buscar mi grupo afín!
Eso si, mis mejores amigas están siempre ahí, en otras ciudades y otros países... pero siempre en el corazón.