domingo, 5 de mayo de 2013

Tú vístete yo te desnudo


¿Qué llevas puesto? Que pregunta más simple y sin embargo como deja volar la imaginación.


Hace un tiempo tenía un amante al que solía intentar poner nervioso haciéndole notar cuando me iba o salía de la ducha ya que al oír la palabra ducha cualquier mente un poco avispada se da cuenta de que existe un 99% de posibilidades de que estés desnuda. Le parecía muy excitante que la persona que con la que estaba hablando estuviera sin nada más que su piel al otro lado del teléfono, aunque bueno he de confesar que una gran parte de las veces estaba en chándal y en mi sofá.



Que la desnudez es algo que desata nuestros más bajos instintos es obvio y no creo que nadie lo dude pero ¿y la ropa? A veces estar vestido puede ser mucho más sexy que estar desnudo. Insinuar gana, siempre lo hace. El otro día hablaba con unas amigas sobre la importancia que algunas le damos a la ropa de los hombres y que ésta puede marcar la diferencia entre que un hombre nos atraiga o pase desapercibido a nuestros ojos. No creo que sea nada racional ni que tan siquiera tengamos una ropa predilecta es simplemente una reacción de nuestra mente a una determinada vestimenta. No me había parado a pensar más en ello hasta que un día de estos que tienes poco que hacer, el temita de la ropa volvió a mi mente. Y entonces empecé a preguntarme si solo con nuestra ropa podemos pasar de 0 a sexy y de sexy a 0.

Los tacones, nos hacen sentir poderosas, ganamos confianza y nos sentimos sexys y ni que decir tiene que es el fetiche por excelencia de los hombres. Y es que una mujer en tacones y ropa interior ocupa la mente de casi el 100% de los hombres en las noches solitarias. Lo cual me lleva a hablar de lencería. Nuestra arma secreta, oculta bajo nuestra ropa junto con nuestra faceta más pícara. Nuestro exterior, modosito y calmado, esconde un interior ardiente. Y si seguimos encadenando llegamos a lo que realmente es este post, la ropa exterior porque que los tacones y la lencería son sexis lo sabemos, lo primero por repetición de los hombres y lo segundo porque para eso lo compramos. ¿Y el exterior? ¿La ropa más normal de nuestro armario puede despertar el deseo?

Personalmente siento debilidad por los hombres con americana, me vuelven loca. Si mi chico aparece con americana puede estar seguro de que desde ese momento no voy a estar escuchando ni una sola palabra de las que salgan de su boca solo pensaré el momento exacto en el que puedo abalanzarme sobre él. Lo mismo me sucede con los jerséis ceñidos al cuerpo (no del tipo mujeres, hombres y viceversa que si se estiran un poco rompen), la sensación del cuerpo tan expuesto sin poder verlo del todo y que sea mi imaginación la que tenga que ponerse a funcionar me resulta altamente excitante.

Las gabardinas y abrigos de aspecto similar son otro de mis puntos débiles y que decir de un hombre vestido de traje. Hombres del mundo hacedle caso a Barney Stinson “Ponte traje”.

No se vosotras que opináis pero personalmente me resulta más sexy un hombre vestido que desnudo. Eso sí me encanta ver a mis chicos vestidos de hombre y de nada más ;)


Ya que estamos de confesiones, ¿me contáis vuestro fetiche?

Tiffany's

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